En estos días de fuego, el cartujo recuerda a Carlos Monsiváis, lo conoció a principios de los 80 y lo entrevistó varias veces. Su última conversación con él se publicó el domingo 4 de mayo de 2008, día de su cumpleaños 70, en la revista Milenio Semanal; entre otras cosas, hablaron de AMLO y la izquierda en México.
Al preguntarle: “¿Qué piensas de López Obrador? ¿Por qué atrae a tantos intelectuales, tú entre ellos?”, fiel a su estilo, respondió: “Esta pregunta no se pregunta, como en los comerciales de 1950. ¿Me crees tan ingenuo como para elogiar a quien, no obstante sus múltiples errores, inferiores a los de sus antagonistas, sigue siendo una referencia fundamental? ¿Podría hallar los rasgos positivos a un ‘peligro para México’? […] Sabes bien que no lo haría. Jamás diré que, pese a sus caídas temperamentales, y sus equivocaciones drásticas como el plantón de 2006, López Obrador, el Peje, es un personaje fundamental del país que sigue allí, no obstante todos los intentos por desaforarlo, legal o mediáticamente. Nunca me acercaré a su elogio porque, además, me consume mi tiempo periodístico observar críticamente a los ‘bailaores’ del resentimiento, la ignorancia y el autoritarismo calumniador de la derecha”.
Al pedirle su opinión sobre la izquierda mexicana, dijo: “Hay distintos tipos de izquierda que merecen juicios diferentes. A la izquierda cultural y la social las veo en un proceso de desarrollo crítico importante, no sin caídas pero muy sostenido y oportuno. A la izquierda partidaria la veo ‘colonizando el precipicio’, tantos años de burocratización del PRD dieron como resultado tristísimo la división de la ideología en tribus […], el olvido de cualquier fundamentación crítica, el anti-intelectualismo, en fin”.
Dos años después de esa entrevista, Carlos murió. El monje ensaya la manera de preguntarle por la ouija sobre la gestión de AMLO como presidente y los derroteros de la 4T, poblada de oportunistas, con una élite brutalmente enriquecida y la simulación como doctrina. Preguntarle si, como el PRD entonces, hoy Morena se encuentra “colonizando el precipicio”.
Queridos cinco lectores, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén.