El cartujo escucha la advertencia de López Obrador a los conservadores: “Nada más observen lo que va a pasar el 18 de marzo”, aludiendo a la espontánea megamarcha en apoyo a su gobierno en el 85 aniversario de la expropiación petrolera. Escucha también la arenga de Mario Delgado convocando a la ciudadanía a “una jornada cívica ejemplar, histórica”. Por eso pidió a los líderes regionales de Morena traer gente de todo el país, “sin utilizar recursos públicos”; eso promete y el fraile no duda de su palabra, como no dudaba de ella su honorable amigo Sergio Carmona, El Rey del Huachicol, uno de los operadores financieros de su partido en Tamaulipas, ejecutado a finales de 2021 en Nuevo León.
Después de la movilización del domingo 26 de febrero en defensa del INE, la respuesta del régimen será avasalladora; así sucedió en noviembre de 2022 y nada presagia un cambio en la estrategia. Llegarán miles, decenas de miles al Zócalo de la Ciudad de México para vitorear al creador de la cuarta transformación, para corear sus consignas y lanzar anatemas contra los enemigos del cambio verdadero y la revolución de las conciencias, para solidarizarse con sus aliados y homólogos en América Latina y otras regiones del mundo.
El monje imagina el majestuoso escenario en un día luminoso, con la bandera nacional ondeando en todo lo alto, con el gabinete y los gobernadores y los alcaldes delegacionales y los presidentes municipales lagrimeando por la emoción, con la multitud enfebrecida cuyos gritos —diría Vicente Leñero— podrían prolongarse toda la semana, “si así fuera necesario, para la salvación del país”. Imagina los alaridos y las mantas y las cartulinas con las consignas: “Los plagiarios no se tocan”, con los rostros de Alejandro Gertz, Yasmín Esquivel y José Antonio Romero Tellaeche; “Los dictadores no se tocan”, con las imágenes adustas de Miguel Díaz-Canel, Daniel Ortega y Nicolás Maduro; “López Gatell no se toca”, “La maestra Delfina no se toca”, “Los megaproyectos no se tocan”, “El cash no se toca”... Hay tantas personas y cosas intocables en el corazón de la 4T, bien lo sabemos.
Queridos cinco lectores, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén.
José Luis Martínez S.