Política

Democratizar la comunicación política: proporcionar información a todos, para la toma de decisiones

  • Comunicar la política y algo más
  • Democratizar la comunicación política: proporcionar información a todos, para la toma de decisiones
  • José Luis Estrada

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Tenemos mucha información disponible en las redes sociales y el ecosistema digital. Sin embargo, existen asimetrías enormes de acceso a la información política que impiden a los ciudadanos tomar decisiones sobre qué partido ofrece la mejor propuesta para disminuir la pobreza y cómo garantizar que los políticos no se desvíen de sus promesas de campaña; porque la gran mayoría de los cibernautas consume información solo para el entretenimiento.

Este planteamiento es producto de una investigación realizada en el Centro de Ciencias Sociales de Berlín, Alemania. En el libro: Democracia y Comunicación Digital de Karoline Helbig, publicado este año; se destaca que vivimos con carencias informáticas, fake news y deep fakes que impiden la racionalidad informativa y toma de decisiones. La gran mayoría de los ciudadanos, por tanto, están desinformados y desconocen el papel de los legisladores y representantes políticos; pese a que existe una gran información en el ecosistema digital es poca la interacción y discusión sobre temas políticos de coyuntura.

Vivimos en la paradoja de la comunicación política. Porque por una parte tenemos mucha información en la red de Internet, datos, anuncios, cursos y proyectos disponibles; y por otro lado, una enorme distancia de conocimiento sobre qué hacen los políticos y cuáles son sus obligaciones democráticas. Por lo tanto, los ciudadanos carecen de información para poder mejorar su condición política, disminuir la pobreza o usar las políticas públicas para contribuir a lograr el bienestar colectivo.

Aún cuando existe una amplia red de información, plataformas digitales y bibliotecas en línea de las mejores universidades, el consumo de los jóvenes para conocer más sobre la democracia es escaso; ante la vorágine de entretenimiento que se difunde en la red. La gran asimetría de consumo informativo sobre política es lo que propicia la polarización, clientelismo y control mediático que irremediablemente produce dictaduras, autoritarismos, engaños a la opinión pública, radicalización y fallas en la democracia. Porque lejos de beneficiar a los ciudadanos, los partidos políticos y sus representantes están actuando con pocos incentivos para obedecer el mandato ciudadano.

Actualmente el consumo informativo está mediado por logaritmos, cámaras de eco que repiten lo que se impone en la agenda con temas que ocupan los noticieros; pero que distraen de los temas relevantes de la agenda pública. La comunicación política, por tanto, está controlada y con pocas oportunidades de comprenderse por todos los ciudadanos. Y como consecuencia tenemos democracias débiles en toda América Latina, donde los ciudadanos participan poco en la discusión de los grandes temas, sobre el presupuesto que ejercen los políticos y en el cambio de sus representantes.

Vivimos, por tanto, desigualdad informativa que permita mayor participación democrática, alzar la mano y votar. Se propone, por tanto, promover la cultura política deliberativa en las redes sociales por medio de programas informativos en la red. Desde plataformas streaming para el aprendizaje, deliberación y discusión política, que sean autogestionables y arrojen información sobre la opinión pública informada. Pero también se plantea en el libro de Karoline Helbig, promover la comunicación alternativa desde las radios comunitarias, la comunicación colectiva y la justicia comunicativa. Se trata de comprender que todo el desarrollo humano y político está centrado en la comunicación.

Porque estos espacios alternativos promueven la deliberación, análisis, discusión y sobre todo, la reciprocidad y deliberación sobre la información, por ejemplo; sobre la interrupción del embarazo o la pena de muerte. Para garantizar la democracia informativa es preciso fomentar la discusión y deliberación, abrir canales para el diálogo y la discusión política. Comunicar la política como una herramienta para el desarrollo.

Bajo esta paradoja de la comunicación política, las instituciones de la representación política como el Poder Legislativo y el Poder Judicial, requieren impulsar estrategias para lograr romper con la brecha informática que se produce entre los ciudadanos y sus representantes políticos. Canales de comunicación abierta y debate sobre las iniciativas y propuestas que se desarrollan en la Cámara de Diputados, requieren ser escuchadas por los ciudadanos. Pero lejos de los canales oficiales, por actores políticos con mayor empatía, cercanía y abiertos al debate.

Alinear los espacios de comunicación digital, como canales de Youtube o redes sociales para informar a los ciudadanos es lo que se requiere. Así como impulsar el debate y participación en un ecosistema circular, beneficiará a todos. En el libro de Karoline Helbig se invita a todos los actores políticos a comenzar por difundir los valores democráticos de participación, debate e inclusión en el diálogo deliberativo y avanzar hacia un ágora digital. Donde todos incidan, participen y decidan. Las consultas ciudadanas en la red son el inicio, porque hacia allá va la dinámica de la democracia digital y puede activarse desde los espacios más pequeños como los gobiernos locales.

Como sucede con todos estos procesos de cambio, es necesario que las universidades y otros espacios educativos, como las organizaciones no gubernamentales; promuevan la alfabetización digital hacia la democracia y construyan una nueva forma de participación: incluyente, informada y deliberativa para fortalecer la democracia y beneficiar a todos.


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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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