La esperanza de vida en México, cada día aumenta más. En 1930 los hombres vivían en promedio 33 años, las mujeres 35. El indicador nacional, hasta 2016, es de 78 años para la mujer y 73 para el hombre. En Coahuila el promedio en ambos sexos es de 76.3 años. -Datos según, INGI-
Mientras en México y el mundo entero, la esperanza de vida está creciendo. En contraste la esperanza de conseguir trabajo bien remunerado en nuestro país, cada vez baja más.
Hasta hace algunos años el tope para conseguir trabajo, fue hasta 40 años.
Era muy común enterarnos de las ofertas laborales en factorías, previo algunos requisitos, como la edad máxima de 40 años entre otros.
Después de cumplir la 4ª o 5ª, década de vida, es muy difícil que la persona encuentre, ya no digamos trabajo bien remunerado; lo que anhela la persona es conseguir donde lo ocupen para sostener a su familia y llegar a tener una jubilación digna a la postre, pues de no conseguir un trabajo, obviamente, tampoco aporta semanas al IMSS, o ISSSTE, mismas que anteriormente eran de 500 mínimo, es decir, 10 años cotizando, ahora con las reformas a la ley, aumentó a 1250 semanas, que equivale a mínimo 24 años, cotizando al sistema de salud.
El exitoso empresario Carlos Slim Helú, recientemente, sugirió elevar la edad de jubilación de 60 a 75 años, si bien es cierto que la gran mayoría de la gente que rebasa los 60 años se encuentra en plenitud, tanto física como mental, eso no les garantiza el obtener o conservar su trabajo, en cambio el alargar los años para jubilarse de 60 a 75 años, perjudicaría enormemente recibir su gratificación como pensionados, pues algunas, por no decir muchas personas se encuentran desempleados, desde antes de los 40 años, mismos que esperan obtener su jubilación aunque sea raquítica al cumplir los 60 años.
También el nuevo gobierno federal que inicia -oficialmente- a partir del 01 de diciembre del presente año, pretende subir la edad de pensión universal de 65 a 68 años, lesionando las aspiraciones de los futuros beneficiarios que esperan -o esperaban- con verdadera necesidad dicha ayuda prometida durante la campaña presidencial. Pues la gran mayoría de ellos ni sus familiares se ocupan de sus necesidades primordiales, como comida y medicinas, eludiendo como gobierno la responsabilidad de amparar a mexicanos de edad avanzada.
Una buena y digna jubilación al pueblo trabajador, es el reflejo de una nación honesta y responsable del erario que administra para su bienestar, de su otrora fuerza de trabajo y no ignorarlos y hasta despreciarlos por reclamar legítimamente su jubilación y ayuda universal prometida.
jorge.alonsoguerram@gmail.com