• Regístrate
Estás leyendo: Comercio familiar, fortaleza nacional
Comparte esta noticia
Domingo , 24.03.2019 / 18:41 Hoy

Todoterreno

Comercio familiar, fortaleza nacional

Jorge Alonso Guerra

Publicidad
Publicidad

Los pequeños negocios familiares están desapareciendo poco a poco, por la competencia despiadada y cruel de los grandes corporativos nacionales e internacionales. 

La técnica que siguen, es bajar algún producto a precio de remate, aparentemente para atraer clientela, pero la verdadera intención, es ir eliminando los pequeños y medianos comerciantes, como misceláneas, zapaterías, ferreterías, papelerías, fruterías etc. 

Todavía hace algunos lustros, era común ver cantidad de pequeños negocios por toda la ciudad, los cuales fueron aniquilados cuando se instaló un centro comercial cerca de dichos establecimientos.

Ésta economía abierta, lejos de estarnos beneficiando nos está minando y condicionando a seguir comprando en esos mega comercios, donde aparentemente adquirimos víveres y productos a precios de oferta, sin percatarnos que en cuanto eliminen los pequeños y medianos comerciantes, obtendrán su oportunidad de vender sus productos al precio que ellos consideren, pues el mercado ya estará cautivo. 

Existen países como Alemania, que es la cuarta economía mundial, donde el ¡¡¡98%!!! de las empresas, son pequeñas y medianas, las cuales son administradas por las familias, (dueños) solo el 2% son grandes empresas que cotizan en las bolsas de valores, como, Volkswagen, Allianz, Daimler, BMW, Siemens, BASF, Múnich Re, E.ON, Bayer, Mercedes Benz, RWE.

Si bien es cierto que el gobierno cuenta con apoyos económicos para pequeñas empresas familiares, las mismas no progresan o florecen por el enorme muro competencial de los monstruos nacionales e internacionales que minan con grandes ofertas.

Su esperanza de vida comercial se ve reducida entre seis a doce meses, y no me refiero a los vendedores ambulantes (changarros) que se establecen donde se les antoja, me refiero a los pequeños empresarios, como zapaterías, restaurants, papelerías, tiendas de ropa, joyerías, etc., donde el padre, mantenía a una familia de más de cinco hijos, dentro de la clase media. 

Los periódicos estaban plagados de anuncios de pequeños comerciantes, ahora dos o tres grandes empresas acaparan la mitad del periódico “ofertando” sus productos. No se trata de tener un país como aldea, la idea es vivir dignamente y felices. 

No se gana nada con poner un negocio familiar, si los grandes corporativos los devorarán, con ofertas tentadoras, y además dejándolos en la quiebra. Imitemos países como Alemania, donde su fortaleza está en su propio país y gente.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.