Cultura

Políticos mentirosos

La portada de The Art of Political Lying. ESPECIAL
La portada de The Art of Political Lying. ESPECIAL

El escritor irlandés Jonathan Swift llamaba “seudología” a la mentira política, un término que el diccionario define como: “Trastorno mental que consiste en creer sucesos fantásticos como realmente sucedidos”. La definición se ajusta tanto al político que miente como al ciudadano que se cree esa mentira.

La mentira política, dice Swift en un ensayo que se le atribuye (The Art of Political Lying, 1733), es “el arte de hacer creer al pueblo falsedades saludables y hacerlo a buen fin”. No olvidemos que el escritor fue el autor de Los viajes de Gulliver, esa historia donde los políticos tienen la estatura de un enano de Liliput. 

La mentira política es un arte porque es más difícil “convencer al pueblo de una verdad saludable, que hacer creer y aceptar una falsedad saludable”. La clave de la mentira política es, según esto, que no le haga daño al pueblo, como lo hacen las mentiras tóxicas,  que probablemente sean las que más abundan.

El pueblo tiene derecho a la verdad privada, “pero no tiene derecho alguno a pretender ser instruido en la verdad de la práctica del gobierno”.

Entre las mentiras del gobernante, Swift distingue la mentira calumniosa, que no requiere mayor explicación; la mentira por aumento, esa en la que el sujeto se atribuye “mayor reputación de la que le pertenece”; y la mentira por traslación, que “transfiere el mérito de una buena acción de un hombre a otro”.

El político que dice mentiras, recomienda Swift, debe procurar que “sus cometas, ballenas o dragones mantengan siempre un tamaño razonable”, pues “cuando el anzuelo está demasiado cargado de lombrices resulta difícil pescar al gobio”.

Mentiras de comprobación (proof-lies), dice el escritor, son aquellas que se dejan caer para “sondear la credibilidad de los presentes” y, a propósito de la jerarquía de las mentiras, dedica todo un capítulo a esclarecer “si una mentira se contrarresta mejor con una verdad o con otra mentira y concluye que, como hace cualquier político desde entonces, y desde antes también, “la mejor manera de destruir una mentira consiste en oponerle otra”..


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Jordi Soler
  • Jordi Soler
  • Es escritor y poeta mexicano (16 de diciembre de 1963), fue productor y locutor de radio a finales del siglo XX; Vive en la ciudad de Barcelona desde 2003. Es autor de libros como Los rojos de ultramar, Usos rudimentarios de la selva y Los hijos del volcán. Publica los lunes su columna Melancolía de la Resistencia.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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