M+.- Pobre Gamés. El día de ayer lanzó su piedra al charco de la vida pública refiriéndose a la escuela de extorsión y chantaje que han creado los métodos públicos de la CNTE. Ahora toca su turno a los transportistas, sugirió Gilga, ante la amenaza de una huelga y una marcha móvil que podría colapsar a la ciudad. Pues apenas había entregado su gacetilla cuando los transportistas se arreglaron en la Secretaría de Gobernación y se conjuró la marcha motorizada. La columna de Gamés nació anciana y murió muy temprano, al amanecer. Ni hablar.
Ahora mal sin bien, a Gilga le quedó clara la organización de la escuela de extorsiones de la CNTE. Así lo leyó en su periódico El Universal en una nota de María Cabadas: “La construcción de edificios para servicios funerarios y crematorios, la entrega de un fondo de 800 millones de pesos para contratación de docentes, becas para hijos de maestros, procesos de basificación y aumentos a bonos económicos forman parte de los beneficios y compromisos que obtiene la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación tras 20 días de movilizaciones, bloqueos y un plantón en el Centro Histórico de la Ciudad de México”.
El mensaje es claro: los plantones, el bloqueo y la violencia son un magnífico negocio. Como diría el clásico: atásquense ahora que hay lodo. “Mientras las mesas se concentraron en beneficios laborales y presupuestales”, escribe Cabadas, “las autoridades no explican cómo se recuperarán las tres semanas de clases perdidas ni cómo se atenderá el rezago educativo de más de un millón de alumnos afectados por la suspensión de actividades en los estados donde la CNTE tiene presencia.
Negociadores de fuste y fusta
Los acuerdos alcanzados por los dirigentes centistas son resultado de cinco mesas de negociación realizadas en la Secretaría de Gobernación, encabezadas por la titular de esa dependencia, Rosa Icela Rodríguez, con la participación del secretario de Educación Pública, Mario Delgado, y del director general del Issste, Martí Batres.
Gil no ha visto negociadores más generosos: los acuerdos para la capital del país también incluyen la recontratación de docentes desplazados para el ciclo escolar 2027-2028, el pago retroactivo para directores y supervisores, estudios para homologar prestaciones, la evaluación de un bono adicional para jubilados y la creación de estímulos para trabajadores con estudios de maestría y doctorado.
A esto se refería Gilga cuando hablaba de la Escuela de la CNTE.
Pobre Gertz Manero
Pero como todo mundo sabe, hay otras escuelas de extorsión. Pidamos una inspección en la escuela de Gertz Manero. Gamés lo leyó en su periódico El País en una nota de Beatriz Guillén. Por primera vez el nuevo embajador de México en Londres y exfiscal se ha visto obligado a publicar su patrimonio como integrante de la Secretaría de Relaciones Exteriores en la plataforma de consulta abierta Declaranet.
En ese documento, presentado el 15 de junio, constan 13 propiedades inmobiliarias del exfiscal (10 casas, un departamento, un terrero y un edificio entero), una flota de siete vehículos de lujo (entre ellos dos Rolls-Royce), una colección de joyas valorada en más de 18 millones de pesos y otra de obras de arte, tasada en 8 millones de pesos. Les dijo Gilga que hay otras escuelas, pero no le hacen caso.
En enero de 2019, recién nombrado fiscal general, Gertz Manero eligió no hacer pública su declaración. Esa opción permitía a los funcionarios escoger si su patrimonio se reservaba. Así fue hasta 2020, cuando el gobierno mexicano cambió el formato de la ley y obligó a todos los servidores a publicarla.
La mayoría de las viviendas de Gertz Manero es parte de una herencia, anjá. Hay muchas otras propiedades, por cierto, pero Gil tendría que disponer de otra plana.
Se compró sus cositas
La colección de Gertz en joyas, relojes y monedas supera los 18 millones de pesos mexicanos; la de obras de arte asciende a 8 millones, y la de muebles, tapetes y libros llega a 2 millones. En total, 1.6 millones de dólares, que el abogado heredó en 1999. Las generosas herencias crecen como la humedad en los muros.
Gil cavila: esta escuela podría llamarse simple y llanamente “Morena”, inscripciones abiertas.
Todo es muy raro, caracho, como diría Ángel Fernández: “¡El futbol tiene drama, tiene emoción, tiene poesía!”.
Gil s’en va