Las semanas que vienen serán críticas. El avance de la pandemia nos acerca a un periodo en el que el confinamiento será total. En las semanas previas, millones de mexicanos tomaron conciencia y están desde entonces en cuarentena, pero otros no pueden porque cortar su actividad económica significa no comer al día siguiente. Esta realidad es la que debe llamar nuestra atención; en días recientes millones de mexicanosdejaron de trabajar en la economía formal, pero en la informal, el sufrimiento de los pequeños negocios y comercios ya es palpable.
Nuestro contrastante país, nuestra economía a dos velocidades y con realidades distintas, no puede enfrentar esta época, ni curarse, con las mismas recetas. La economía, detenida por el consumo, amenaza con tener su peor año en los últimos 100, lo que significará que millones de mexicanos lamentablemente caerán en la pobreza y la pobreza extrema. Millones enfrentarán una situación desesperada y familias enteras tendrán incertidumbre sobre qué van a comer, pero con la acción de todos, la unión de los ciudadanos, el escenario se puede aliviar.
Esperar que los programas sociales lleguen a todos, esos que dejaron de tener reglas, padrones y focalización, será muy complicado. Pensar que los créditos alcanzaránpara los pequeños comerciantes es fantasioso, y peor, que los empleos formales se recuperarán en un periodo de brutal recesión es francamente ilusorio. Por eso ahora, cuando la vida se trata de quedarse en casa, podemos generar conciencia y actuar pensando en quienes pasarán unos meses muy difíciles.
Quédate en casa y actúa, significa identificar a quiénes y cómo podemos ayudar, cómo aliviamos la angustia de familias que no tendrán ingresos para comer y cómo podemos ser generosos en un momento en el que debemos cerrarle el paso al egoísmo y a la inacción. Por eso, te hago la invitación de quedarte en casa, salvar vidas y actuar. No permitas que la indiferencia te convierta en un espectador de la tormenta que viene, no dejes de pensar en los demás y no creas que aislamiento significa restarse; aislamiento significa ayudarnos todos a salir adelante.
Si cada una de las familias que tiene algún recurso adicional puede ayudar a otra, entonces la realidad que viene podría ser menos dolorosa. Si en cambio, nos encerramos a ver los toros desde la barrera, y no reaccionamos, pues entonces pagaremos en los años por venir la factura de una herida profunda que nos vamos a hacer como sociedad. Por eso quédate en casa, salva vidas y ayuda, simplemente ayuda. Verás que todo será más fácil.
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