Política

Nuevos Conquistadores

  • Ekos
  • Nuevos Conquistadores
  • Javier García Bejos

Es imposible entender la historia de la humanidad sin el desarrollo de la industria naval. Desde las travesías de los vikingos, hasta la capacidad de las potencias navales del siglo XV -España, Portugal, Inglaterra, Francia, Holanda e Italia- todos se lanzaron al descubrimiento y luego a la conquista de territorios lejanos. Su desarrollo, desde entonces, quedó reflejado en la configuración de sus ciudades y sociedades que fueron evolucionando hasta la revolución industrial, pero que en general no abandonarían su estatus como potencias comerciales y económicas. En nuestros días, los mares son parte fundamental del control geopolítico del mundo, y así la marina estadounidense vuelve imposible que se acerquen a su territorio sin cruzar por sus fronteras navales.

Hace 500 años los conquistadores abrieron rutas de progreso, comercio e intercambio de conocimiento. Ahora, en el siglo XXI, los nuevos conquistadores son naciones que están logrando conquistar los cielos. Los nuevos retos están en la capacidad de dar movilidad aérea a millones de personas, construir aeropuertos que se conviertan en Hubs donde los puntos de interconexión hagan del comercio internacional un proceso cada vez más eficiente y trasladar personas alrededor del mundo.

Hoy, amanecer en un continente y llegar 24 horas después al otro lado del planeta sucede prácticamente todos los días. Sin embargo, los puntos neurálgicos de la interconexión y las capacidades aéreas vienen cambiando; los países asiáticos han construido grandes aeropuertos, quizás los mejores del mundo y los más eficientes, acompañados de una sorprendente expansión de su flota de aviones de largo alcance que han modificado para siempre el modo de movilizar a la gente. Países como los Emiratos Árabes Unidos y sus aerolíneas Emirates y Etihad, y Catar y su aerolínea bandera, tienen en sus flotas más de 500 aeronaves de doble pasillo, operando en aeropuertos que están cambiando la industria de la aviación y con marcas reconocidas por sus agresivas estrategias de marketing.

No tengo duda, en el futuro inmediato, los nuevos conquistadores de los cielos se convertirán en conquistadores también del progreso económico, comercial y turístico, ya que la estrategia viene de la mano de gobiernos que cuentan con visiones distintivas. Aunque estas aerolíneas enfrentan en el mercado global reclamos constantes por competencia desleal, por tener subsidios y por la manera en que están negociando quintas libertades, como lo hace Emirates en Sudamérica y próximamente en México, la realidad está a la vista. Mientras que los países de Latinoamérica no puedan hacer crecer sus aeropuertos y sus aerolíneas, el mundo, 500 años después de la época de los grandes conquistadores, nos tendrá lejos en la gran posibilidad de hacer de la conectividad aérea sinónimo de progreso.

Como en cualquier industria que planea y se desarrolla viendo el largo plazo, parece que en este tema también, como en muchos otros, Latinoamérica llegará tarde a pesar de los esfuerzos aislados de aerolíneas que, si bien han crecido, no tienen la escala para enfrentar esta nueva realidad. Del mismo modo nuestros aeropuertos, con algunas excepciones, son dignos de la planeación detenida luego de los años 70; saturados, con costos y niveles de servicio inaceptables y sin la vocación que debieran tener hoy día. La industria aérea es un todo: aeropuertos, aerolíneas, visión y participación público-privada para su ejecución y crecimiento. Precisamente si no cambiamos nuestra visión pronto, el dominio del cielo será de los viejos y los nuevos conquistadores, no de nosotros.

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.