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No hay tiempo que perder

  • Ekos
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  • Javier García Bejos

Durante la semana pasada, la humanidad marcó un hito preocupante. El llamado “Día de la Sobrecapacidad” cayó el miércoles 1° de agosto, marcando la fecha en que hemos agotado la totalidad de los recursos disponibles en un año. Por primera vez, la marca llegó a estas alturas del calendario, indicando que estamos consumiendo, como nunca antes, más de lo que la Tierra puede renovar en doce meses.Este ritmo de sobrecarga, culpa de todos, indica que estamos consumiendo 1.7 “tierras”, cuando solamente tenemos un planeta. 

 
La manera en que hemos utilizado los recursos nos ha situado en este escenario. La deforestación en los cinco continentes a causa de la agricultura y la ganadería, entre otros factores, la contaminación de mares y ríos, y la emisión de gases que calientan la atmósfera, son solo algunas causas del cambio climático que estamos viviendo y que se pone cada vez peor, pero además, sitúan en peligro la vida de la mayoría de las especies, incluidos nosotros. 

 
Ante los riesgos que corre el planeta, iniciativas que buscan hacer un llamado para cambiar nuestro estilo de vida, como EarthOvershoot Day, han ubicado cuatro ejes que debemos atender: la planificación urbana, las fuentes de energía, la producción de alimentos y el crecimiento poblacional. Tomar acciones concretas es fundamental para empezar a recorrer la fecha de “sobrecapacidad” y heredar un planeta habitable. 

 
Dado que 80% de la humanidad vivirá en las ciudades en 2050, los gobiernos y organizaciones deberán desarrollar proyectos de urbanismo y sistemas de transporte sustentables. En concordancia con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 11, sobre ciudades y comunidades, se deberá fomentar la urbanización incluyente que involucre la voz de la ciudadanía, y en cuanto al transporte, que representa el 14% de la huella de carbón de la humanidad, es necesario expandir los sistemas de transporte público, teniendo en cuenta su seguridad y accesibilidad. 


En cuanto a las fuentes de energía, quizá no hay nada más importante para el planeta que mantener la disminución de los combustibles fósiles e incrementar el uso de energías renovables antes del 2030. Reducir en un 50% nuestra huella de carbono, significaría disminuir el número de la “sobrecarga” de 1.7 a 1.2 tierras. Del mismo modo, la producción de alimentos deberá tomar en cuenta el consumo y distribución locales y la reducción de comida altamente procesada. Asimismo, tenemos que reducir el desperdicio y hacer más eficiente el uso de hectáreas de tierra y litros de agua. 


Finalmente, el poder contar con recursos suficientes para todos implica necesariamente controlar el crecimiento poblacional. Para ello, las iniciativas internacionales indican que la educación de las niñas es imprescindible para el planeta, así como la provisión de herramientas seguras y efectivas de planeación familiar. Si el tamaño de la familia promedio cae en 0.5 miembros en el futuro, seremos mil millones de seres humanos menos que los 9.7 mil millones que las Organizaciones Unidas esperan para 2050. Al final, mientras menos seamos, más planeta por persona tendremos.
Mientras decidimos actuar, el reloj avanza hacia el momento en que no habrá marcha atrás. Afortunadamente, si los seres humanos tomamos consciencia a tiempo de lo que estamos haciendo con la Tierra, todavía tendremos una oportunidad para conservarla y contar con los recursos necesarios para sobrevivir. De nosotros depende tener un hogar seguro y habitable por muchos siglos más.

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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