Han sido dos semanas caóticas para el sistema financiero de Estados Unidos y esto ha tenido algunas repercusiones en el resto del mundo. La razón, ya todos la sabemos, la estrepitosa caída del Silicon Valley Bank que ha puesto sobre la mesa un debate de larga data sobre la regulación del mercado, hasta donde debe intervenir un Estado en este tipo de situaciones y sí debe hacerlo.
En fin, que el episodio traumático del banco de las tecnológicas y las startups estadounidenses no ha sido indiferente para muchos y ha revivido temores de una nueva recesión como la de 2008, por casi las mismas razones: la quiebra de un banco.
En ese contexto tan incierto y de tanto temor financiero, la 86 Convención Bancaria organizada por la Asociación de Bancos de México, no pudo venir en mejor momento. Ya que el evento no solo ha calmado las guas respecto al impacto que la quiebra del banco californiano pueda tener en nuestros país, sino que además manda señalas positivas sobre el estado actual de la banca en México.
Por ejemplo, Victoria Rodríguez, gobernadora del Banco de México, aseguró que
“El sistema bancario está bien capitalizado, además de que las pruebas de estrés que se realizan confirman la fortaleza de la banca mexicana”. El secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, hizo declaraciones en la misma sintonía.
Eso en lo referente al tema del Silicon Valley Bank. Ahora, con relación al estado actual de la economía mexicana, en la convención también hubo algunas señales de optimismo, sin dejar a un lado, claro, que no todo es miel entre hojuelas, pero pese a ello, me gustaría resaltar que diversas instituciones financieras como Citibanamex, por ejemplo, muestran optimismo en la economía del país.
Y si bien el tema del SVB y la respuesta que vaya a tener la FED en los próximos días en relación a las tasas de interés puede provocar recelo e incertidumbre, la realidad es que, pese a todo, en términos macroeconómicos, el panorama mexicano no es tan negativo, sobre todo si tomamos en cuenta los últimos dos annus horribilis y las que para muchos han sido malas decisiones en política económica por parte de la actual administración.
Existen también finanzas públicas sanas y eso en la coyuntura actual del nearshoring tampoco puede obviarse.
Veremos cómo se desarrollan el último tropiezo del sistema bancario y financiero de nuestro principal socio comercial, pero por lo pronto, creo que, a raíz del saldo que deja esta última convención de banqueros, lo mejor es adoptar cautela y no promover un clima de pánico innecesario.
Javier García Bejos