En su editorial, el periódico The New York Times, a pesar de haber rebajado de manera ostensible la calidad del trabajo periodístico que lo ha hecho legendario, todavía ha sido capaz de resistir a los embates trumpistas y escribir que frente a Irán, EU perdió la guerra.
Puede hacer campañas melodramáticas como Sandra Baticuevas 2 Rojo de la Vega (la reina de los montajes, al estilo Loret de Mula, fue a provocar a los comerciantes ambulantes de la Zona Rosa y ahora se hace la vístima con un extraño moretón que cambia de cachete según sea la pose para el TikTok), puede tratar de manipular la información, pero claramente Estados Unidos fue derrotado por Irán en la mesa negociaciones, en materia bélica y en el manejo de las narrativas con videos de Lego.
Unas herramientas muy importantes que le dieron en la torre no sólo al triunfalismo bully, sino que también mandaron a la goma a la propaganda yanqui que nos hizo olvidar que esta gente venía de los persas, una rica, culta y poderosa civilización, mientras creíamos que en Teherán vivían como en la edad de piedra, que todos eran ayatolas malvados y siniestros, que en cada hijo un terrorista te dio, y que las mujeres estaban condenadas bajo una burka despiadada.
Irán es aclamado y reconocido en el Mundial, se hermana con los mexicanos en Tijuana y le dio una patada en las gónadas al Tío Sam.
Donald tuvo que ir a firmar su derrota al Palacio de Versalles —ahí donde el fantasma del Káiser tiene su nido— con una temblorina de la cual no emergió su poderosa, sino el electrocardiograma de su taquicardia.
Ya en perspectiva, el tratado que los iraníes le aplicaron a los trumpistas hace ver benévolos a los acuerdos a los que fueron sometidos los alemanes derrotados en la Primera Guerra Mundial.
Yo hasta pensé que como nadie quiere al Trumpzilla, sus compañeros en el G7, Meloni, Macron y Lula, se lo iban a llevar con engaños a Nurenberg para que lo sometieran a un juicio sumario como a los fachos del Fürer.
El que está muy rebelde es Satanyahu, que en la histeria ha dicho que no va a respetar esos acuerdos y háganle como quieran. Así, Jabba The Trump un poquito hasta la madre, mandó a JD Vance a que le explicara al Benjamón que en un mundo donde nadie quiere a Israel (¿de dónde habrá sacado esa idea?) y donde su único aliado es Estados Unidos, no es buena idea aspirar a ser el cuervo que quiere sacarle los ojos a Donald J. Trump.
¿Acaso Trump le va a recetar la terapia venezolana a Satanyahu? Sería muy divertido.