El principio
Los restos del ancestro femenino más antiguo de nuestra especie son los de Lucy, una australopithecus afarensis de 3.2 millones de años de antigüedad, Sus fósiles fueron hallados en Etiopía en 1974. Desde esa primera humana, más de una docena de especies evolucionaron durante 200 millones de años para dar lugar al Homo sapiens arcaico. Hace 100 millones de años éste se expandió desde África al resto del mundo, donde siguió evolucionando.
Homo Sapiens
El Homo sapiens “moderno” apareció hace 260 mil o 300 mil años. Desde entonces, nuestro instinto de conservación determinó los roles de los dos sexos de nuestra especie; los machos se ocuparían de unas tareas y las hembras de otras (en aquel entonces no existían las denominaciones hombre y mujer). Los machos serían los proveedores y las hembras las encargadas de la custodia de los críos y del hogar. El hogar [hoguera] fue vital para la preservación de nuestra especie.
Sin estar relacionadas unas con otras, las tribus primitivas (cazadores-recolectores) que durante los últimos 40 mil años evolucionaron en diferentes latitudes del mundo, conservaron ese “método”: el hombre, proveedor; y la mujer, la custodia del hogar.
Época actual
Después de siglos de malos tratos y discriminación, las féminas mexicanas de diferentes edades, creencias y clase social, convocaron el 8 de marzo a una marcha contra la violencia de género. Al día siguiente, 9 de marzo, bajo el lema: el 9 nadie se mueve, convocaron a un día sin mujeres para protestar contra los feminicidios, además de exigir a las autoridades que se termine de una vez por todas, la violencia contra ellas.
Femineidad
Adoro la femineidad, representa: gracia, armonía, sensualidad… Ese ramillete de atributos que las mujeres manifiestan desde niñas, son dones muy de ellas, dones exclusivos de su naturaleza femenina. Las mujeres encarnan la delicadeza y belleza de nuestra especie.
Violencia vs violencia
En virtud de los abusos, vejaciones, discriminación y violencia que han padecido desde siempre, las mujeres están en su derecho de revelarse; no obstante, vandalizar la propiedad pública y privada; y atentar en sus manifestaciones contra la integridad física de las personas y la autoridad, no es propio de féminas civilizadas. Algunas encapuchadas rebasaron los límites de la tolerancia motivadas por rencores y enconos atávicos. La emancipación femenina no significa actuar contra los demás. El respeto es determinante para la convivencia pacífica en nuestra sociedad.
Soy partidario de las tareas compartidas entre ellos y ellas. Ya no vivimos la época de las cavernas. Hoy día el cuidado del hogar y de los críos nos corresponde a ambos. Somos socios en el camino de la vida.
Colofón
Existen mujeres orgullosas de su género, les gratifica que las traten con gentileza, que les cedan el paso, que les abran la puerta, que les den su lugar. No está de más que los varones practiquemos esas buenas costumbres que nos enaltecen.
jaimemarinsr@jmarin.com