Deportes

El tendón de Aquiles

La rotura del tendón de Aquiles es una lesión que ocurre principalmente en personas que practican deportes recreativos, pero puede sucederle a cualquiera.

El tendón de Aquiles es un fuerte cordón fibroso que conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón haciendo que el la punta del pie baje y levantemos el peso de nuestro cuerpo. Si estiras excesivamente el tendón de Aquiles, puede desgarrarse (romperse) total o parcialmente.

Cuando el tendón se desgarra, generalmente hay la sensación de haber recibido un golpe en la pantorrilla, se escucha un chasquido seguido de dolor agudo que dificulta o imposibilita el caminar correctamente.

Hay factores que aumentan el riesgo de que el tendón se rompa como son: la edad, el pico de mayor frecuencia se encuentra entre los 30 y 50 años. Es cinco veces más frecuente en hombres que en mujeres. Las lesiones ocurren con más frecuencia en deportes que implican correr, saltar, arranques y paradas repentinas, tales como el futbol, el basquetbol y el tenis. Las inyecciones o infiltraciones de esteroides (cortisona) que en ocasiones se utilizan para reducir el dolor y la inflamación. El uso de antibióticos de la familia de las quinolonas. Estos tratamientos se han asociado a la rotura del tendón debido a que estos medicamentos debilitan los tendones. El sobrepeso y enfermedades inflamatorias metabólicas como el ácido úrico elevado en sangre entre otros mas.

Algunas sugerencias para reducir el riesgo de padecer problemas en el tendón de Aquiles. Estira y fortalece los músculos de la pantorrilla. Estira la pantorrilla hasta que sientas un tirón evidente, pero no doloroso. No rebotes mientras estiras. Los ejercicios para estirar las pantorrillas también pueden ayudar al músculo y al tendón a absorber más fuerza y prevenir la lesión.

Alterna deportes de alto impacto, como correr, con deportes de bajo impacto, como caminar, nadar o andar en bicicleta. Evita actividades que provoquen tensión excesiva en los tendones de Aquiles, como la carrera de montaña y las actividades de salto.

Elige con cuidado las superficies para correr. Evita o limita correr sobre superficies duras o resbaladizas. Vístete adecuadamente para entrenar en climas fríos y usa calzado deportivo que se ajuste adecuadamente, con una amortiguación correcta en los talones.

Aumenta gradualmente la intensidad del entrenamiento. Es frecuente que las lesiones del tendón de Aquiles ocurran después de aumentar abruptamente la intensidad del entrenamiento. Aumenta la distancia, la duración y la frecuencia de tu entrenamiento, como máximo, un 10 por ciento por semana.

Cuando el tendón se rompe se requiere de estudios de imagen como el Ultrasonido o Resonancia Magnética para determinar con precisión la magnitud de la lesión y decidir el tratamiento.

Generalmente se requiere de cirugía para reparar el daño, aunque en algunos casos el tratamiento sin cirugía da buenos resultados permitiendo que las personas recuperen el nivel funcional para mantener su estilo de vida sin limitaciones

Más vale prevenir.

dr.ignaviocardona@gmail.com

Twitter: @icardonam

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Ignacio Cardona
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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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