Política

El club de los pagados

El fin de semana, Raymundo Riva Palacio encendió los ánimos de la cofradía de paleros de Palacio Nacional. En una serie de mensajes vía X, el columnista y conductor de televisión deslizaba los posibles conflictos legales en los que podía caer uno de los periodistas aplaudidores del régimen a partir de la aplicación de la Ley RICO por parte de los Estados Unidos.

En realidad, Riva Palacio iba por la reafirmación de algo que es secreto a voces: el ecosistema aceitado con dinero público para obtener plumas y espacios favorables al actuar del gobierno.

Y no falla: la presidenta ha estado singularmente alterada en las últimas semanas a partir del deterioro de la narrativa oficial a raíz del caso Rocha Moya. No, no es sólo la percepción que va en crecimiento por parte de la sociedad de cómo han encubierto a un político acusado de nexos con el narco no sólo para el tráfico de estupefacientes y químicos, sino de la colusión con el Crimen Organizado para impedir el ejercicio natural de seleccionar gobernantes.

El caso Rocha Moya es la gota que ha derramado el vaso en amplios sectores sociales sobre el actuar de MORENA hacia sus miembros, donde los casos de corrupción, nepotismo, conflicto de interés y encubrimiento se multiplican sin ningún tipo de castigo. El ciudadano no es tonto y sabe distinguir entre políticas adecuadas de acción social, discursos apoyados por la propaganda y las acciones que rayan en lo ilegal.

La presidenta se queja de la cobertura informativa que tiene su gobierno. La califica de derecha y cuestiona que no se le dé su lugar a los “medios alternativos”.

Con todo respeto: el nivel que merecen los youtuberos que tiene enfrente cada mañana es el que la sociedad -la real, no la de los bots y granjas que los hacen crecer artificialmente- los ha acomodado.

Son basura informativa.

Salvo excepciones, ninguno tiene profundidad, son torpes en sus publicaciones y apariciones públicas, carecen de carisma, no saben investigar, son repetitivos y no convencen.

Ninguna redacción los mantendría como reporteros o al aire en algún espacio electrónico por una sencilla razón: no funcionan.

Aquí, la presidencia y sus oficinas de Comunicación Social los mantienen para dar la apariencia de que hablan a otro México.

El problema es que en un sexenio se les ha caído el oropel, no tienen a López Obrador que ayude a paliar el poco seso de estos creadores de contenido y se han descubierto sus contratos con el gobierno en distintos niveles.

Es decir, son malos, la gente no les cree y la sociedad sabe que son vendidos.

Tan sólo el martes, accedieron muchos de ellos -incluidos algunos que usan seudónimo para mover granjas y conversaciones virtuales de forma poco elegante- a tener una reunión con Ariadna Montiel, la presidenta de MORENA. En una sentada, reconocieron que eran brazo mediático de un partido político. Brazo que, vale recordar, ha perdido fuerza y enganche.

Pueden mover lo que quieran, pero en un escenario de crisis de gobierno como el actual, crearon un ecosistema mediático de caricatura que tendrá cinco nombres de relumbre en periódicos, radio y canales de internet, nombres que, hoy, funcionan para platicar con mascotas de los funcionarios públicos. Ahí su carrera.

Si la presidenta Sheinbaum quiere salvar cara, no es por ahí. Han gastado millones en cilindrear medios que no valen nada sin la gasolina que daba López Obrador y, hoy por hoy, se sabe de lo corruptos de sus reporteros, directores y columnistas. Es cuestión de tiempo en que lo putrefacto llegue hasta el atril de presidencia.

La triada de Silva, Belmont y Brito deberían decírselo.

Porque es obvio que Jesús Ramírez no lo hará. Él no trabaja para ella.

Trabaja para él y sus intereses.


Google news logo
Síguenos en
Gonzalo Oliveros
  • Gonzalo Oliveros
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.