En México hay amenazas, ajuste de cuentas, vendettas, “estatequietos”, cálculos electoreros, pero lejos está la justicia.
El sistema presidencialista de pactos y venganzas sigue intacto.
Sin miramientos, señalan desde Palacio; llaman a cuentas en Gobernación —con datos en mano al más puro estilo de Don Fernando—; abren carpetas en las fiscalías y hasta inventan delitos para encarcelar.
Están hechos de lo mismo pero “más ruditos”. Eso sí, usan todos los recursos para ser populares y que los quieran mucho. La estratagema pasa por repetir dogmas, mentiras, verdades a medias y crear campañas de desprestigio contra los que crean campañas de desprestigio o contra los que no, los que nada más denuncian abusos. Meten todo en un mismo saco y agitan.
También pasa por repetir que no son iguales; que existen complots; que no son rencorosos; que no hay más impunidad; que no hay masacres; que vamos mejor; que no existen pactos con la delincuencia; que no “tiran línea” en asuntos de la FGR; que no desvían dinero; que no hay conflictos de interés; que son buenos, buenitos.
En fin, llega a tal grado el descaro que tenemos que escuchar, una y otra vez, la defensa de Andrés Manuel a Gertz, entre otros. Pero el cinismo no es casual, es táctica.
Es acusar antes de ser acusado. Es reflejo en el espejo. Es indignación del agresivo. Es “botellita de jerez, donde todo lo que diga será al revés”. Es agenda a modo.
Entonces, después de cuatro años de ver que Enrique Peña se pasea en el extranjero en la extrema riqueza, la discusión es si AMLO lo ha dejado o no ser.
¿Alguien duda del trato vip a EPN? ¿Del “recargón” a los otros? ¿Del amable mutis en contra del recién fallecido represor criminal?
Ya hubo impunidad todos estos años. Claro, eso puede cambiar si el momento lo amerita. Puede ser Peña o Videgaray o Calderón o Murillo Karam o Salinas.
Y mientras eso sucede en una esfera, en otras comienzan “los juegos del hambre”. Ahí está Layda contra Alito. Y Mier contra Nieto. Y Gertz contra Scherer. Y Santiago contra Gertz.
Y todos tienen sus armas de indagatorias, videos, documentos, prestos a ser filtrados.
Y la clase política continúa enlodada. Y los narcos ganan terreno. Y la violencia mata. Y la justicia espera. Y las víctimas se acumulan. Y las familias lloran.
Aquí entre nos
Pueden ser pillos y perseguidos políticos al mismo tiempo. Una cosa no excluye a la otra.
@elisaalanis
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