Para evitar muertes por el coronavirus, en Nuevo León y otros estados se ha venido amenazando con la implementación del estado de sitio, si es que la gente no hace caso y, sin necesidad, sale de su casa; el primero que hizo esta advertencia fue el alcalde de San Pedro, después El Bronco.
Hay aquí una falta de conocimiento de la Constitución, ya que la declaración de estado de sitio es facultad exclusiva del Presidente de la República, con la aprobación del Congreso de la Unión o la Comisión Permanente.
Además, con la reforma de 2011, el decreto de suspensión de garantías dictado por el Ejecutivo tiene que ser revisado de oficio por la SCJN y declarar, a la vez, su validez constitucional. La última palabra, en esta materia, no es ya del Presidente.
Los partidarios del estado de sitio, entre ellos el ex ministro Cossío, no advierten la diferencia abismal que existe entre lo que es un estado de sitio (artículo 29) y el estado de emergencia sanitaria (fracción XVI del artículo 73 constitucional).
Sus teleologías son diferentes, es decir, los fines sociales que persiguen no son los mismos: el 29 busca restablecer la paz pública cuando debido a una invasión o perturbación grave, ésta se ha perdido, quedando la sociedad en peligro.
Por esta razón: (1)el Ejecutivo está facultado para restringir o suspender en el país o lugar determinado el ejercicio de los derechos y las garantías que fuesen obstáculo para hacer frente rápida a la situación; y (2) tratándose de un asunto militar, el Ejército toma el control.
Y, a diferencia del estado de emergencia sanitaria, en los toques de queda no se pide ni se suplica que se obedezcan órdenes, se tira a matar.
En el estado de emergencia sanitaria, en cambio, la norma constitucional citada tiene como fin social salvar vidas humanas, por tanto, el control se pone en manos de la Secretaría de Salud. Ésta puede restringir libertades para evitar contagios; pero, si por libertad se entiende el conocimiento de la necesidad, no hay ni puede haber violación de garantías con estas restricciones.