Que la titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial, María de los Ángeles Ballesteros García se reunió con la diputada local del Partido Verde, Beatriz Manrique Guevara, quien encabezó esa misma dependencia durante los gobiernos de Miguel Barbosa y Sergio Céspedes. El encuentro fue de cortesía, pero también de respaldo mutuo pues la extitular no sólo acumuló experiencia y conocimiento técnico al frente de dicha cartera, sino que también demostró resiliencia en momentos complejos de su vida.
Que en Eloxochitlán, los habitantes bloquearon accesos hacia diversas comunidades por el mal manejo en el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social, destinado a pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas. Se quejaron de que las obras ejecutadas no corresponden a los recursos anunciados, por lo que demandan una revisión exhaustiva del destino de más de un millón de pesos asignados a la demarcación.
Que ha causado mucha sorpresa la postura asumida por el diputado local del cada vez más alicaído PANAL, Elpidio Díaz, quien decidió colocarse del lado de los concesionarios del transporte público en pleno debate sobre un eventual incremento a la tarifa. El legislador parece haber encontrado más eco en las preocupaciones de los camioneros que de los ciudadanos que lo llevaron a ocupar una curul en el Congreso del Estado. Habrá que ver si mantiene esa posición cuando llegue la hora de tomar decisiones que impacten directamente el bolsillo de los poblanos.
Que hablando de transporte público, el choque entre un tren y una unidad de la Ruta 50 en Bosques de San Sebastián, que dejó 21 personas lesionadas, provocó que la Secretaría de Movilidad y Transporte revelara que la unidad prestaba servicio sin autorización vigente y con placas vencidas, la situación inevitablemente abre el debate sobre la supervisión y el cumplimiento a la ley por parte de los concesionarios. Entre unidades irregulares, permisionarios poco escrupulosos y operadores sometidos a largas jornadas, el saldo rojo siempre lo termina pagando el ciudadano de a pie.