Que el ex edil de Xochiatipan y uno de los principales operadores del PAN Hidalgo en la Huasteca, Manolo Gutiérrez Hernández decidió poner fin a la militancia por medio de una carta enviada al líder nacional Marko Cortés y a la líder estatal, Claudia Lilia Luna, lo que dicen hace evidente la fractura del panismo con Asael Hernández Cerón, y abre la puerta de muchos panistas inconformes, quienes dicen ya fueron invitados a Morena Hidalgo; y es que acusan que el grupo que controla el PAN en Hidalgo ya se parece al PRI nacional.
Que hablando del PRI, la que hoy acompañará a Alejandro Moreno a registrarse para la reelección en la secretaría general del CEN del tricolor es Carolina Viggiano, quien justificó su acción en redes sociales al decir que luchan contra el autoritarismo y por eso se van a perpetuar en la dirigencia del partido al que llegaron en 2019 y no se quieren ir. Los priistas ya ni quieren decir nada del proceso y solamente están esperando a que les indiquen cómo estará la situación en el estado, en donde ya cada vez cuentan con menos apoyo.
Que este fin de semana, el Colegio de Abogados del Distrito Judicial de Actopan, que preside Sabino Pérez Melgarejo, festejó su 20 aniversario, teniendo como testigo de honor a Arlenne Cano Espinosa, presidenta del Frente de Colegios, Barras, Asociaciones y Foros de Abogados de Hidalgo, quienes no quisieron fijar una postura clara sobre el reforma al Poder Judicial, y mucho menos pronunciarse públicamente. Parece que tanto en Hidalgo como en el país sobran abogados y falta justicia, aunque ahorita están de vacaciones.
Que ayer se reunieron César Cravioto, delgado nacional de Morena, así como Alejandro Peña Villa, secretario nacional de Organización, Marco Rico Mercado, dirigente estatal y Mónica Marroquín, coordinadora de estructuras en Hidalgo, para felicitar a los militantes y estructuras con las que lograron más de un millón de votos para la elección presidencial, evento en el que se remarcó que el trabajo se hizo sin diferencias al interior, con una unidad producto del obradorismo genuino, en donde, por cierto, se notó la ausencia de los Servidores de la Nación.