Que los presidentes municipales que están más que agradecidos de que no les toca opción de reelegirse son los del Valle del Mezquital, Ranulfo Serrano del PRI en El Arenal, Ricardo Olguín de Nueva Alianza en Francisco I. Madero, José Ramón Amieva de Morena de Mixquiahuala de Juárez y Alan Rivera del PAN en Zimapán, entre otros, quienes no tienen tampoco la intención y lo han demostrado con sus acciones y forma de gobernar, además de que la ciudadanía está muy decepcionada por lo que pensaron sería un cambio en sus demarcaciones.
Que sí hay peores gestiones que las antes mencionadas, y es la de Actopan, con Tatiana Moreno Ángeles, quien cerrará el año con una de las más bajas cifras de aceptación entre la sociedad y la clase política. La edil morenista, incluso ya no va a los eventos del gobernador para evitar rechiflas y tampoco ofrece audiencias públicas pues teme ser confrontada. Lo malo es que hay otros ediles que están siguiendo su ejemplo y se están haciendo los desaparecidos y al final de sus gestiones seguramente serán los primeros en ser llamados a cuentas.
Que con la entrega del Plan Estatal de Desarrollo a la comisión de Planeación y Prospectiva, integrada por los diputados Citlali Jaramillo, Francisco Berganza, María del Carmen Lozano, Jesús Osiris Leines y Jorge Hernández, tendrán que trabajar bajo presión y con el tiempo encima para estudiar, analizar y realizar las respectivas reformas al Plan Estatal de Desarrollo, para su publicación en el Periódico Oficial del Estado en la primera semana de enero o de lo contrario estarán incurriendo en la primera acción de inconstitucionalidad de 2023.
Que los que se aprobaron su Navidad sin consultar al pueblo son los Servidores de la Nación y el delegado del Bienestar, Abraham Mendoza Zenteno, pues empleados de oficinas federales y enlaces en municipios acusaron que no les dieron ni una felicitación por los festejos decembrinos y ni pensar de alguna compensación extra o ayuda para fin de año, además de que les cargaron el trabajo con más registros de adultos mayores y pensiones sociales para que saluden con sombrero ajeno en el primer balance del año en enero.