Que los asuntos familiares, como la ropa, “se lavan en casa”, dijo el titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Hidalgo, Napoleón González Pérez, cuando le preguntaron por el video donde su sobrino, Iram González Trejo, presuntamente ofrecía jitomates a cambio de afiliaciones a Morena; “pregúntenle a él, yo hablo por mí”, fue la respuesta que sonó más a muro que a explicación, como si el parentesco fuera un dato menor y el contexto político una simple coincidencia.
Que al final, como suele repetirse desde el discurso oficial, “cada quién es responsable de sus actos”, pero el jitomatazo ya se dio y cuando eso ocurre no importa mucho quién aventó el cajón, porque la salsa termina salpicando a todos los que estaban cerca; a veces sin deberla ni temerla; podrá no haber injerencia directa del funcionario estatal en lo ocurrido, pero tampoco cabe duda que estos episodios vuelven a colocar al gobierno y al partido en el poder en una escena incómoda.
Que la diputada federal Tatiana Ángeles Moreno contó que cuando fue alcaldesa de Actopan la invitaron a participar en la llamada Estafa Siniestra, con oferta incluida: 15 millones de pesos, de los cuales tres serían para ella y el resto para otras cuentas; dijo que rechazó la propuesta y que presentó la denuncia correspondiente, aunque por el debido proceso no puede dar nombres ni detalles. Mientras las investigaciones siguen su curso y algunos nombres permanecen en reserva. La pregunta es ¿acaba de denunciar o lo hizo en su momento?.
Que el titular de la Unidad de Planeación, Miguel Ángel Tello Vargas, salió a decir que el amparo donde aparece como quejoso no es suyo, que no lo promovió, no lo autorizó y que, para colmo, la firma que aparece ahí está falsificada; el asunto no es menor: un amparo que camina en un juzgado con identidad y firma apócrifa habla de algo más serio que un simple error administrativo; y ya no entra en el terreno de la grilla sino del Código Penal, por eso el funcionario presentó denuncia ante el MP y exigió que se investigue a los responsables de utilizar su identidad sin consentimiento alguno.