Política

Pérdida

Qué difícil es la pérdida. La pérdida de un ser querido, de la esperanza, de la conexión, de ganas. Pero así es. Se pierde algo cuando menos te lo esperas, en un segundo ya no lo tienes. Todo es frágil. Desaparece sin pedir permiso.

Cuando se pierde, algo se rompe. Una pérdida no se repara. Se parcha, se pega con un abrazo, un gesto, una palabra precisa. A veces solda, y otras, solo sostiene. Se cuida y se protege para que no vuelva a desmoronarse.

La pérdida ahoga. Se queda el llanto detrás de la sonrisa forzada que obliga las normas sociales. El grito de dolor se traga para contener la emoción que desata. Ahí se pierde la tranquilidad, la paz, la armonía. Se aprieta el caos en el pecho y se desordenan los pensamientos.

La pérdida también detona lo peor de uno mismo. Se deja de ser lo que era antes para entregarse al enojo y la frustración por lo que ya no se tiene.

La pérdida deja un hueco imposible de cubrir. No hay nada que pueda aliviar la herida que, eventualmente, cicatriza.

La pérdida no espera. Llega aunque todavía estés sanando otra y vuelve a arder con más intensidad que antes.

La pérdida nubla. No deja ver lo que sigue aquí, y lo que deja una partida. El amor, los recuerdos, la lección, el autodescubrimiento.

Lo difícil es atravesar la pérdida. Es el recorrido de incertidumbre, dolor y resignación. Sentir que se camina solo, aunque haya tantos alrededor mientras se sufre la derrota por perder.

Pero a veces, en la pérdida se halla consuelo en quien menos se espera, un hombro en el que llorar, un oído que pueda escuchar y una voz que regale claridad cuando todo es difuso.

La pérdida es inevitable. Nadie se libra nunca de ella. En algún momento, hay que despedirse. Nos obliga a decir adiós con el corazón apretado, agradecido por lo que se tuvo, y con la fe de que se puede volver a ser, para no perderse uno mismo.


Google news logo
Síguenos en
Dora Raquel Núñez
  • Dora Raquel Núñez
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.