Deportes

Nadie se fue

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

De los 208 futbolistas que formaron parte de la convocatoria de las selecciones que disputaron los cuartos de final del Mundial (instancia que le ha quitado el sueño históricamente al futbol mexicano), 172 pertenecían a clubes de las cinco grandes ligas de Europa. Es decir, 83 por ciento de los jugadores que llegaron a esa fase militan en Inglaterra, España, Francia, Italia o Alemania.

La distribución tampoco deja lugar a dudas sobre dónde está concentrado el futbol de mayor nivel: 65 jugadores procedían de la Premier de Inglaterra, 39 de La Liga, 26 de la Ligue 1 y 21 tanto de la Serie A como de la Bundesliga. Los otros 36 futbolistas pertenecían a campeonatos tan diversos como los de Suiza, Bélgica o Arabia Saudita. La fotografía es clara: cuando llega la hora decisiva, los mejores suelen estar jugando contra los mejores.

Para el futbol mexicano mandar a uno o dos jugadores a Europa es una hazaña extraordinaria. Nuestros llamados “europeos”, Orbelín Pineda y Jorge Sánchez, ya regresaron a México, mientras Edson Álvarez y Raúl Alonso Jiménez recalaron en el futbol de la segunda división inglesa.

El problema no es que los mexicanos jueguen fuera del país; el problema es que cada vez cuesta más encontrar a uno que dé el siguiente paso y se consolide en un club realmente importante del Viejo Continente.

El fichaje que se presumía como una de las grandes operaciones del mercado mexicano sería el de Erik Lira hacia una liga árabe.

No hay nada malo en jugar en Arabia Saudita, por supuesto, pero tampoco podemos venderlo como si se tratara del destino natural de un futbolista mexicano que aspira a competir contra los mejores.

Gilberto Mora es la excepción que todavía puede cambiar la historia. Habrá que esperar para saber si realmente termina en un equipo de primer nivel o si, como tantas veces ha ocurrido, el entusiasmo inicial se diluye entre decisiones, representantes, precios y las comodidades del mercado local.

El resto de los jugadores de la Liga MX, sencillamente, no parecen haber despertado el interés suficiente del mercado europeo.

Porque esto no es solamente responsabilidad de los futbolistas. También habla de la formación, de los procesos, de la competencia interna, de los representantes, de los clubes y, por supuesto, de una Federación Mexicana de Futbol que lleva años hablando de proyectos sin que el producto final se traduzca en una generación capaz de instalarse en la élite.

Santiago Giménez, nuestro delantero de mayor proyección internacional, estaría buscando una salida del Milán, con el Oporto apareciendo como una posibilidad en calidad de préstamo. La operación todavía debe concretarse, pero el simple escenario retrata el momento: de llegar a uno de los gigantes de Europa a buscar minutos en Portugal.

No es una tragedia que un jugador vaya al Oporto. El problema sería creer que ese movimiento representa un avance cuando en realidad debería ser apenas otro escalón.

La respuesta es mucho más sencilla de lo que queremos aceptar: porque seguimos produciendo para vender dentro de casa, no para competir afuera… porque no nos alcanza para más.


Google news logo
Síguenos en
David Badillo
  • David Badillo
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.