Mañana comienzan los playoffs de la Liga Mexicana de Beisbol. Once equipos van por una causa común: impedir el tricampeonato de los Diablos Rojos del México. La Pandilla Escarlata volvió a dominar el standing de la temporada regular pero el formato del beisbol mexicano establece desde 1970 que el campeón no siempre es aquel equipo más regular, sino el que sabe ganar a la hora buena: en la postemporada.
En los dos últimos años, la novena capitalina aplastó la liga tanto en el rol regular como en la fiesta grande. Sólo los Guerreros de Oaxaca en la final sureña de 2024 y los Piratas de Campeche en la misma instancia, pero en 2025, lograron arrebatarle juegos al México. Al final, los Guerreros —como buenos hermanos menores— terminaron sucumbiendo pese a estar arriba en la serie por 3-0, mientras que, en 2025 los filibusteros hicieron su esfuerzo pero el peso de la calidad y la historia se terminó por imponer.
Antes del bicampeonato, los Diablos ya habían dominado el standing las cuatro temporadas previas, empero, los Leones de Yucatán en tres ocasiones consecutivas y los Pericos de Puebla en 2023, los echaron en los playoffs. No hay rival pequeño y en una serie corta todo puede pasar.
Los Diablos Rojos ya han estado cerca del tricampeonato en otras ocasiones, siendo la primera de ellas en 1975 con Benjamín Cananea Reyes como mánager. El México era bicampeón y en la primera ronda de los playoffs eliminó en seis juegos a los superlíderes Pericos de Puebla que eran dirigidos por Tony Castaño, para instalarse en la antesala de la serie por el título: la final de la Zona Sur.
En siete juegos el Córdoba de Napoleón Reyes eliminó a los pingos. A la postre, los Cafeteros fueron derrotados en la Serie Final por los Alijadores de Tampico en apenas cinco encuentros.
En 1989, nuevamente el México Rojo con Cananea Reyes al mando soñó con un tricampeonato, pero la verdad sea dicha, los poderosos Piratas de Campeche no tuvieron ningún problema en pasar sobre el equipo capitalino y en sólo cuatro juegos de la primera ronda la esperanza se acabó.
La ocasión más reciente que los Diablos acariciaron un tricampeonato fue en 2004, pero nuevamente fueron los Piratas de Campeche quienes privaron de la meta a la causa de la capital. Con un regreso increíble ganando los juegos 6 y 7 de la Serie Final de la Zona Sur en el Foro Sol, los bucaneros que eran dirigidos por el legendario Paquín Estrada echaban a la novena escarlata.
El único tricampeón en la historia de la Liga Mexicana sigue siendo aquel Monterrey de finales de los cuarenta con Lázaro Salazar como mánager. Los Tigres de Puebla se quedaron a una victoria de emular la hazaña en 2002, pero perdieron los últimos tres juegos de la final ante los Diablos.
En el beisbol mexicano siempre se han entregado dos trofeos: uno real(al que es campeón) y otro simbólico (al que echa al México). En este 2026 dicho “trofeo” tiene un valor histórico, porque los Diablos están muy cerca de escribir la página mas dorada de su ilustre palmarés.