Política

Dime con quién andas...

Si se reúnen académicos en un congreso de su especialidad el resultado podría ser una nueva teoría. Si se reúnen científicos, el resultado puede ser un avance tecnológico. Pero ¿qué puede producir una reunión de pillos con poder? Ahora lo estamos viendo, entre otras desgracias produce un libro.

Los excesos, abusos, tropelías, tráfico de influencias, manejo discrecional de miles de millones de pesos, la colusión con el crimen organizado y el monumental encubrimiento a delincuentes que últimamente señaló una novedad editorial es sorpresa para nadie. Ni por quien acusa ni por a quién acusa ni por las formas, todo era sabido.

Vamos, no sorprende ni el refrendo de la complicidad e impunidad que se anunció una de estas mañanas. Esto también era predecible y sin ningún margen de error.

Lo que sorprende y hasta espanta es la pasividad, tolerancia y justificación que muchos ciudadanos le siguen otorgando a quienes se siguen enriqueciendo desde el poder, como siempre ha sido, pero ahora mucho más y de manera más cínica y altanera.

De un grupo de delincuencia organizada… bueno, no, de un “equipo de trabajo” liderado por un pillo, que integra a más pillos, y que juntos se dedican a hacer pillerías no solo a otros sino entre ellos mismos, no se podía esperar lealtad, discreción y mucho menos honestidad y paz. 

¿Cómo controlar a pillos que solo saben hacer pillerías luego que les diste un poder inconmensurable e impunidad total? Podrás conservar a algunas facciones, unas cuantas partes, pero nunca el todo y menos cuando la causa o el pillo fundacional permanece activo.

Haber hecho de la corrupción el principio unificador no podía producir nada que fuera honesto ni legal.

 El que corrompe lo poco, corrompe lo que le sigue, para un lado, para arriba y para abajo. No hay pierde.

En ese mundo no existe el arrepentimiento, sino que cuando un pillo cambia de rumbo es porque es una nueva pillería, ya sea por interés propio, por encargo o por verse acorralado.

Por ello no debe creerse en los falsos arrepentidos. Que se saquen entre ellos sus edredones manchados al sol es bueno, pero no suficiente. Debe haber justicia. 

Ahora ¿cómo detectar un falso arrepentido? En una semana le seguimos.

Google news logo
Síguenos en
Celso Mariño
  • Celso Mariño
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.