A 45 días del Mundial de futbol, el enredo de la movilidad desde el aeropuerto de Guadalajara no solamente no se ha resuelto; el gobierno federal, a través de la Guardia Nacional, contribuyó a caldear todavía más los ánimos al “llevar al baile” con polémicos operativos al gremio de los llamados taxistas tradicionales.
Con el pretexto de supuestas faltas como “estacionarse en zona prohibida”, los agentes levantaron un par de decenas de unidades lo que derivó en manifestaciones de los operadores de sitios de alquiler con marchas y bloqueos a la terminal aérea.
La autoridad federal tuvo que “recular” y liberar los vehículos detenidos cuando acudían a dejar pasaje, lo que hasta ahora no había sido sancionado ni para este tipo de servicios, ni para los autos de plataformas a quienes únicamente les prohibían recoger a pasajeros con el argumento de tratarse de zona federal.
Las movilizaciones de los taxistas por la avenida Lázaro Cárdenas, Carretera a Chapala y las vialidades de acceso a la terminal, causaron un severo embotellamiento y caos que provocaron retrasos de vuelos; turistas y usuarios reaccionaron molestos por recorridos de varios kilómetros a pie con su equipaje.
Los episodios pusieron en evidencia la fragilidad que enfrentan el Grupo Aeroportuario del Pacífico y las autoridades, para sortear este tipo de conflictos en caso que sucedan una vez que comience la justa deportiva.
Históricamente confrontados, resulta que choferes de plataformas y de taxis tradicionales, encontraron un común denominador que eventualmente los lleve a la misma lucha y repitan las protestas con bloqueos incluidos.
Y es que el modelo que el gobierno estatal desarrolló para atender la operación de las unidades de plataformas digitales no consideró a los taxis amarillos convencionales. Aun así, el patio o estacionamiento en el que invierten 20 millones de pesos para el acondicionamiento, tampoco ha convencido a los choferes de Uber, Didi y otras aplicaciones.
El sitio tendrá capacidad para 57 vehículos, zona de abordaje para autos de plataforma, zona de ascenso y descenso de shuttle o camionetas desde el aeropuerto; control y validación de ingresos y salidas de unidades; carriles de aceleración y desaceleración y barda perimetral.
Según el proyecto, el predio de cinco mil metros cuadrados contará con pavimentación de asfalto, baños, caseta de control, señalamientos, arbolado y alumbrado público.
Sin embargo, el Consejo de Conductores de Jalisco mediante oficio 05-2026-CCJ donde solicita audiencia con el gobernador y el secretario de Transporte, realiza un análisis del flujo de pasajeros que recibe diariamente el aeropuerto de Guadalajara y por lo mismo el requerimiento de vehículos para trasladar a los usuarios al estacionamiento.
El estudio señala que hay un flujo de dos mil 100 pasajeros por hora en el turno matutino de mayor afluencia, de los cuales un 40 por ciento se mueve por autos de plataforma y taxis tradicionales para sumar un 40 por ciento, es decir 840 personas.
También incluyen una sugerencia del tipo de unidades que tendrían que emplearse para trasladar pasajeros desde la terminal aérea. Plantean ocho autobuses con capacidad de 120 pasajeros por hora o en su defecto, 16 unidades tipo sprinter con 60 pasajeros por hora.
Para ambos casos habría problemas en los tiempos. Los autobuses por el llenado lento y las camionetas por la congestión por el mayor número circulando.
Por si fuera poco, exponen dudas por la ubicación del estacionamiento bajo el puente con carriles de incorporación a la carretera a Chapala que enfrentarían el flujo de autos de carriles centrales, además de la maniobra de salida para tomar el nuevo Periférico oriente.
Ante esta crisis de movilidad, existen planes de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) de presentar una propuesta para la operación de autos de plataforma en los aeropuertos a fines de mayo. Es decir, a unos cuantos días del arranque del Mundial o lo que es lo mismo, “al cuarto para las 12”.
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