Opinión
Carlos Martínez Macías
Carlos Martínez Macías
  • El Zapotillo, coladera de 50 mil millones

    imagen firmas pluma
    La presa cumplió dos años de su inauguración y hoy solamente representa un monumento al absurdo y al dispendio que costó ya 37 mil millones de pesos del erario
  • IJA, denuncia sin mediación a la vista

    imagen firmas pluma
    Autoridades del IJA deberán responder a la denuncia interpuesta ante la Fiscalía Anticorrupción de Jalisco por una presunta compra a sobre precio de un predio
  • Munguía, sin agua en el tinaco

    imagen firmas pluma
    El desabasto en Puerto Vallarta no es nuevo ni puede explicarse únicamente por la falta de lluvias. Es el resultado de una combinación de crecimiento urbano y turístico
  • Legado de pifias en Mirador de San Isidro

    imagen firmas pluma
    La insurgencia desatada por vecinos de Mirador de San Isidro tras conocer la magnitud del conjunto que pretenden construir en su colonia, es resultado de varios errores
  • Don Juan, historia de un despojo

    imagen firmas pluma
    Juan Ramírez López, un octogenario postrado en silla de ruedas, fue desalojado el 15 de julio pasado de la finca donde residía a manos de su propia familia
  • Alfaro y el “legado” de agua de 50 años

    imagen firmas pluma
    Muy pocos recuerdan el festivo anuncio del exgobernador Enrique Alfaro de que su legado sería garantizar el abasto para los próximos 50 años
  • Mundial 2026, entre cuentas y cuentos

    imagen firmas pluma
    Las cifras alegres que se hicieron sobre el número de visitantes y la derrama, contrasta con las inversiones realizadas por los respectivos gobiernos de las sedes mundialistas
  • “Monstruo inmobiliario” vs. el derecho a la ciudad

    imagen firmas pluma
    En el pasado fueron responsables de un explosivo crecimiento de la metrópoli que no respetó cauces ni áreas verdes y trajo como consecuencia las inundaciones de hoy
  • Desaparecidos y el Mundial eterno

    imagen firmas pluma
    Mientras millones de aficionados llenaban estadios, plazas públicas y pantallas para seguir el Mundial, otra estadística dolorosa crecía cada día lejos de los reflectores