Es el acontecimiento más estremecedor en décadas. La irrupción de tropas estadunidenses en Venezuela para ir por Maduro pone en peligro al mundo entero, incluido México. No creo que nadie se quede de brazos cruzados. América Latina no es ya “el patio trasero de Estados Unidos”. Somos un universo multipolar. El petróleo que Donald Trump ha dicho que es suyo no es ni por asomo algo sencillo. Durante años ha luchado ese país contra la injerencia extranjera. Nadie puede ser indiferente a estos sucesos que nos obligan a tomar partido, sin hipocresías.
Ojalá leamos una encuesta de lo que piensa el ciudadano estadunidense sobre este hecho histórico. Estoy seguro de que estaría en desacuerdo, como ya se expresó el nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. La conciencia cívica apunta a estar contra toda barbarie. Invadir un país para llevarse al presidente y pretender instaurar uno de acuerdo con sus ambiciones va contra cualquier venezolano que sepa lo que ha escrito Rómulo Gallegos en Doña Bárbara (no piensen en María Félix, mejor acuérdense del gringo que anda adquiriendo tierras de los miserables que no tienen para cultivarlas). No escuchen a esos venezolanos que en redes exigen silencio, no opinar a quienes no somos de esa nación. Menos a los venezolanos que desde el exterior están felices de lo ocurrido.
Estamos en una película de Hollywood, sí, pero no en una pantalla. Es la realidad desnuda de un presidente capaz de convertir a Gaza en lo que él quiera, junto con Israel, y a quitarle a Ucrania lo que pretenda Rusia. ¿Cuál será la posición de China en este conflicto; despertará Putin en su país para impedir semejante filmación en vivo y a todo color, y Europa, dónde quedó? Pronto vamos a ver los desenlaces. Trump no tendrá un final feliz. Pero México peligra, señoras y señores, creámoslo. Lo sucedido en Venezuela nos atañe a todos. Estamos involucrados, queramos o no. Parece difícil parar los deseos del aventurero de Trump, pero un bloque unido bien podría acabar con esta película de horror.
¿Qué papel jugará la oposición aquí? El papel de siempre: lo que diga su mano derecha. Lo que diga Trump. Acabar con el actual Gobierno mexicano. Pero Claudia Sheinbaum es mucha pieza.