El imperio de cemento que ha logrado en más de un siglo la familia Zambrano (Cemex), que nació y creció en México y se ha expandido por 50 países del mundo con nexos importantes en España; que adquirió en 2023 la colección de Jaques y Natasha Gelman con obras de Frida Kahlo y Diego Rivera, principalmente, y que actualmente se exhibe en el Museo de Arte Moderno: ¿mancharía su imagen permitiendo sacar del país lo que se considera ante la ley Patrimonio Cultural, o está haciendo los trámites legales para que esa obra salga y regrese a México cada determinado tiempo a través del Banco Santander que tiene las prerrogativas para gestionar y exhibir la obra por todo el mundo? Preguntas que por desgracia han creado sospechas como respuesta por parte de quienes han firmado una carta exigiendo a las autoridades las aclaraciones pertinentes. Sospechas porque —han insistido las autoridades– todo está en el marco de la legalidad.
La verdad la tiene de origen el curador y albacea de la colección, el administrador por decisión de la viuda Natasha Gelman, Robert R. Littman, que creó la Fundación Vergel en 1999 y quien la vendió a la familia Zambrano, que a su vez se asoció al Banco Santander para administrar la valiosa obra para su difusión. ¿Es ilícito que una obra de carácter estrictamente privado posea parte del Patrimonio Cultural de México? No. Es lícito, sobre todo cuando el Estado perdió la prerrogativa para adquirir la colección. Lo ilícito sería hacerlo fuera del marco legal. Respuesta que hasta ahora los abajofirmantes de la carta al gobierno de México no podrían responder, pero sí dicen y difunden que las obras se irán de México y nunca más la volveremos a ver. Los malquerientes lo dan por hecho. Han creado una bola de humo y solo el tiempo dará la razón a quien la tenga. Mientras, Robert R. Littman vive tranquilo en Cuernavaca, Morelos. ¿No sería conveniente hacerle ver que el silencio solo empaña la imagen de México o hay algo oculto en las transacciones?
El daño, la suspicacia, está consolidado: en IA se da por hecho lo que hasta hoy no está comprobado. Grave. Ausencia de información de los sospechosistas, y por parte de los involucrados. Ahí radica el error, y sus causas. Lamentable.