-
Mesas separadas
Somerset Maugham te cae mejor. No porque fuera santo ni héroe, sino porque nunca intentó parecerlo. Viajó por medio mundo con una mirada escéptica, observó a la gente con una ironía elegante y escribió novelas y cuentos -
El miliciano que no murió
Hay fotografías que cruzan los umbrales de la historia para convertirse en iconos. La famosa fotografía de Robert Capa, ésa en la que un miliciano es fotografiado en pleno salto hacia la muerte, pertenece a tal clase. -
Sí, soy viejo… ¿Y qué?
El estoico asume su edad como una cicatriz honrosa: no alardea, pero tampoco la esconde. Sabe quién es y quién fue; y sobre todo, qué no necesita ya demostrar -
Una historia de Europa (y CXXVII)
Ciudades cada vez más parecidas entre sí, decorados donde el visitante fotografía y consume, y el residente (si queda alguno) se resigna o se larga a la periferia. -
El chino, el negro y el perejil
Eran las nueve de la mañana en Madrid y se me había antojado ese día hacer tabulé. No un tabulé cualquiera, sino un tabulé de verdad: ligero, fresco, oriental -
Una historia de Europa (CXXVI)
En vez de explicar a los ciudadanos que el mundo es cada vez más cabrón y que la prosperidad necesita trabajo y claridad, se optó por infantilizarlos: bienestar sin esfuerzo, derechos sin deberes, seguridad sin defensa. -
Insultando se entiende la gente
En el Siglo de Oro, insultar era un arte social. Llamar imbécil a alguien era un quiero y no puedo, un improperio de chichinabo, porque lo que se zahería no era la inteligencia, sino el honor. -
Valore su experiencia de configuración
Aquí es donde comprendes que la máquina no es tonta, ni complicada. Es cruel. Sabe chotearse. Sabe exactamente lo que ha hecho contigo, la hija de la gran puta. -
Una historia de Europa (CXXV)
Tras la segunda gran matanza del siglo, atormentada por sus guerras coloniales, y con una resaca moral de proporciones bíblicas, el viejo continente se miró en el espejo y no le gustó lo que vio