Para los habitantes de un país pobre casi cualquier precio por entrar a un museo es mucho.
Para la comunidad europea hay privilegios en taquillas de museos como El Prado, en Madrid, que de 32 euros la entrada general, baja a 22 para la tercera edad y otros segmentos y es gratis para docentes y menores de edad.
En París los costos prácticamente se duplican, para entrar al Louvre hay que pagar 32 euros y hay descuentos que no se comparan con la posibilidad de entrar gratis durante las dos últimas horas de las jornadas en el Prado.
Para entrar al Museo de Arte Moderno, en Nueva York, hay que desembolsar alrededor de 32 dólares.
En México el Instituto Nacional de Antropología e Historia, de la CdMx, cobra, a partir de este año, alrededor de 12 dólares para extranjeros, 6 dólares para mexicanos y extranjeros residentes en nuestro país. Hay posibilidades de entrar gratis a este y demás museos del INAH.
El Museo Nacional de Arte cobra 95 MXN por entrar, pertenece al INBAL.
El MARCO, de Monterrey cobra 90 MXN por entrar, 60 con descuentos y los miércoles es gratis.
Y si nos asomamos al Museo Acertijo de Gómez Palacio, el costo de entrada es de 70 MXN, menos de 4 dólares (niños y adultos).
En Torreón, la visita al museo Arocena cuesta 60 MXN, 30 con descuentos, los miércoles y domingos es gratis.
En Saltillo entrar al museo de la Gráfica es gratis, el museo del Desierto cobra 245 MXN, 160 MXN con descuentos.
En los museos municipales de Torreón la entrada es gratuita.
Desde 32 euros, hasta gratis, museos para todas las curiosidades, todos los gustos, todas las necesidades de conocimiento, unos muy caros y con reservas muy anticipadas para garantizar el acceso, como la National Gallery de Londres, o los Museos del Vaticano.
También hay museo de la muy muy vieja escuela y otros que, como el de Arte Contemporáneo, en Monterrey, Nuevo León, o el Arocena, en Torreón, procuran estar al día en metodologías de exhibición, promoción, mercadotecnia, actividades paralelas, vida cultural, vinculación con su entorno...
Hay museo prácticamente desconocidos de los más de 150 en la CdMx, París o Londres, otros que abren y cierran constantemente, otros que desaparecen, algunos más se cambian de sede, como el Jeux de Pomme en París o que viven en el limbo, como el Dolores Olmedo en la CdMx y también hay ciudades Museo y otras que han perdido la oportunidad de serlo, como Torreón.
De todo como en botica.
Hay muchas consideraciones por hacer sobre precios de entrada, recursos de mercadotecnia para sobrevivir, como la renta de espacios para fiestas, patrocinios estatales y/o privados, participaciones ciudadanas, como sucede en algunos museos comunitarios, como los de Congregación Hidalgo, municipio de Matamoros, Coahuila, o el de La Loma, municipio de Ciudad Lerdo, Durango.
Al final del día, el ICOM, que agrupa a más de 3,000 instituciones museísticas en el mundo, museos pequeños; independientes, comunitarios.., Que convienen con otros museos que se quedaron a medio construir o a medio amueblar, o fueron abandonados, como en Durango, otros son particulares, en el municipio de Gómez Palacio hay uno dedicado a Benito Juárez y su descendencia, en el municipio de Ciudad Lerdo hay otro, dedicado a Pancho Villa... todos tienen las mismas preguntas ¿qué más hacer para ser parte de sus comunidades?
No olvidemos que estamos en una sociedad global post pandemia del Covid-19 que pegó muy fuerte a las finanzas de muchos museos en el mundo y que en cualquier momento puede llegar otro episodio de salud global donde se tenga que restringir el acceso del público, o definitivamente, cerrar las puertas hasta nuevo aviso.
No hay nada seguro.