Muchas personas creen que la experiencia y la renovación están peleadas, pero no. Alguien que ha vivido, que ha aprendido, que es verdaderamente experto, sabe que la clave del éxito está en la permanente reinvención.
¿Por qué le digo esto? Por “La jugada mundialista”. No existe, en todo México, un equipo que haya vivido más mundiales de futbol que el que hay detrás de estas mujeres, de estos hombres.
Para ellos sería muy fácil hacer lo que hicieron en Francia 98, en México 86 o en Argentina 78. ¡Pero no! Y si bien es cierto que jamás se han dejado de mover, en esta ocasión, con Qatar 2022, se superarchirecontrareinventaron.
Ya no estamos hablando del programa más emblemático de la cobertura especial de Televisa que se transmite diario por Canal 5 y los domingos por Las Estrellas.
Estamos hablando de un concepto que vive antes, durante y después en las redes sociales y en un montón de ventanas, que genera contenidos diferentes para cada una de esas plataformas y que se comercializa estratégicamente.
En el caso muy específico de lo que mucha gente está viendo en televisión abierta privada nacional, aquello es una oda a lo que fue la vieja televisión, pero también a lo que debe ser la nueva televisión.
¿Cómo era la televisión de antes cuando se trataba de cubrir los grandes eventos deportivos internacionales?
Televisa construía escenografías monumentales retacadas de gente, de recursos físicos y de efectos especiales, con cualquier cantidad de secciones que iban de los más deportivo a lo más frívolo y de lo más chistoso a lo más culto en una suerte de programa de revista.
¿Cómo es la nueva televisión? Como todo es tan caro, complicado y lejano, ya no se pueden construir escenografías monumentales, ya no se puede desplazar a tanta gente, ya no se pueden mandar tantos recursos físicos y los efectos especiales ya no tienen nada de especial.
Como producir las secciones cuesta una fortuna, hay que prevenderlas antes y quedarse o con lo más deportivo, o con lo más frívolo, o con lo más chistoso o con lo más culto partiendo aquello en segmentos, en nichos, en algo cada vez menos para todos.
¿Cómo es “La jugada mundialista” de Qatar 2022? Como todo lo que le acabo de decir, pero junto.
Que no se pueden construir escenografías monumentales en Qatar. No, pero se construyen en el Estadio Azteca y se viven tan bien o mejor a como se vivirían si estuvieran en el Mundial.
Que no se pueden llevar gente ni recursos físicos. No, pero sí se pueden llevar al Estadio Azteca e incluso generar algo mucho más cálido y efectivo a lo que se haría en Qatar.
Que si los efectos especiales ya no lucen. No, pero estos genios de la tecnología les dieron un giro. Ahora parecen videojuegos. ¿Puede haber algo más seductor para las audiencias de la actualidad que mirar un partido de futbol como si fuera un videojuego?
Y ni hablemos de la cantidad, calidad y diversidad de secciones porque entonces sí no nos vamos a dar abasto jamás. Es volver a la única y verdadera televisión para todos, pero sin descuidar ni a los anunciantes ni a los diferentes segmentos que existen en el mercado.
En buena onda, sí le recomiendo ver completas estas transmisiones porque son una cátedra de la televisión de hoy.
¿Quiere usted deportes? ¿Por dónde empezamos? ¿Por “La mesa de maestros”, por lo que le mencioné de los videojuegos, por la parte noticiosa, por enlaces como los que hacen Gibrán Araige y Alex de la Rosa, o por las crónicas de ese genio de la comunicación digital llamado Werevertumorro?
¿Quiere usted periodismo de fondo? ¿En dónde nos detenemos? ¿En las insólitas aportaciones de Karla Iberia Sánchez o en el glorioso hallazgo del trabajo de ese señorón llamado Diego Ruzzarin que por primera vez en la historia de un mundial en Televisa fue y se metió hasta con nuestros pueblos originarios, la comunidad LGBT y las personas con discapacidad?
Ah, no. Usted quiere humor. ¡Perfecto! ¿Nos vamos por la versatilidad de Eduardo España, más magistral que nunca en su exitosa carrera, o por las locuras de un Facundo corregido y aumentado?
Y si en el humor hay de todo para todos, ¡qué le digo de las partes de estilos de vida, de color!
Julio Ibañez hacer unos reportajes extraordinarios, las “Qatarshians” de Irina Baeva y su amiga María son lo máximo, y Lalo Villar está desatado con “La ruta de la garnacha” pero a nivel macro, iniciando desde Turquía.
¿Me creería si le dijera que no voy ni a la mitad? Es que es parte de los “Mexicanos chingones” es un poema que amerita una columna aparte.
“Los mil y un tiritititos” con “El Perre en bermudas” y su perro “Sambombazo” es un segmento alucinantemente precioso tanto por lo que implica en términos de animación como por lo que representa en términos humanos.
Enorme trabajo de conducción de Ana Caty Hernández, Antonio de Valdés, Jorge “El Burro” Van Rankin, Diego Ruzzarín, Ricardo Peláez, Norma Palafox, Irina Baeva, Wera Kuri, Facundo, Wereverturmorro y Marc Crosas. Fabuloso himno del rapero Alemán.
Muchas personas creen que la experiencia y la renovación están peleadas, pero no. Alguien que ha vivido, que ha aprendido, que es verdaderamente experto sabe que la clave del éxito está en la permanente reinvención.
“La jugada mundialista” es la fusión perfecta de experiencia y renovación, de experiencia y reinvención. Luche por verla en todas las pantallas que pueda en estos días de Qatar 2022. Le va a gustar. De veras que sí.
alvaro.cueva@milenio.com