Todavía no arranca el proceso electoral de 2027 y ya parece que vamos tarde. El famoso “pistoletazo de salida” que se dará en octubre de 2026 –con la instalación formal del Consejo General para la planificación y preparación del calendario electoral, así como la definición de reglas, presupuestos y logística– es apenas un trámite burocrático.
Resulta que los verdaderos actos de campaña ya están en cada esquina. Un habitante de Guadalajara no necesita buscar mucho: basta con salir a la calle para toparse con bardas que llevan nombres de quienes quieren gobernar la ciudad. Y no son pocos.
Los principales nombres que aparecen hasta “en la sopa” son los de Mery Pozos, Itzul Barrera y Chema Martínez, los tres de Morena. No estamos hablando de rumores de pasillo: la diputada federal Mery Pozos reconoció abiertamente su interés por la alcaldía de Guadalajara en 2027, aunque dijo no estar en campaña. La diputada local Itzul Barrera literalmente justificó la pinta de bardas afirmando que los estatutos de Morena no lo prohíben, aunque la dirigencia estatal ya había dicho que sí. Y el regidor Chema Martínez aparece con demandas ciudadanas y críticas al gobierno en turno.
Lo curioso es que los mismos morenistas ya sabían que esto no debía pasar. El 7 de marzo, en un consejo extraordinario, Morena Jalisco acordó que “ninguna persona que tenga intenciones de ser candidata o candidato puede pintar bardas, puede poner espectaculares diciendo que la entrevistó cualquier revista y que por eso está el espectacular”. Érika Pérez, la dirigente estatal, fue clara: quien lo haga puede ser denunciado ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia y, en el peor de los casos, perder la posibilidad de ser candidato. Pero resultó que el acuerdo era ignorado.
Los nombres de los aspirantes no tardaron en aparecer en las paredes de la ciudad, mientras Morena intentaba deslindarse sin mucho éxito. Y aquí sigue un dato revelador y curioso: ayer, cuando cuestionaron a Érika Pérez sobre la insistente violación de su propio acuerdo, se le fue la voz en conferencia de prensa y declinó contestar.
Otra funcionaria del partido, Josy Sánchez, secretaria de comunicación, tuvo que tomar la palabra para deslindar a la dirigencia de las bardas: "La presidenta ya la semana pasada hizo un posicionamiento. Cualquier persona del movimiento puede denunciar y el partido dará el proceso". Ahí estaba Carlos Lomelí, quien también quiere gobernar Guadalajara.
El personal jurídico de Morena fue aún más específico: "El partido no reconoce la realización de las bardas. Y si llegase haber algún personaje que esté llevando en lo particular esta promoción, se llevará a cabo el procedimiento interno".
¿El problema? Hasta el momento, la incertidumbre sobre si el partido iniciará una revisión formal o aplicación de sanciones concretas permanece, mientras las bardas continúan visibles en distintos municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Mientras los partidos se hacen de la vista gorda, este fin de semana colectivos que se hicieron pasar por “civiles” realizaron una clausura simbólica de al menos 30 bardas de promoción política anticipada en la ZMG. Su argumento fue contundente: este tipo de publicidad genera condiciones de inequidad en la contienda electoral.
No les falta razón. Quienes tienen recursos para pintar bardas o pagar espectaculares ya están sacando ventaja, mientras otros aspirantes ni siquiera pueden darse cuenta de conocer. Y la ley electoral está ahí para evitarlo.
“Es un pacto de impunidad”: lo que dice un experto
Le preguntamos a un experto electoral cómo se estarían viendo estos actos desde el IEPC. Su respuesta fue gráfica: "Necesitamos que la ciudadanía presente su queja. Yo creo que uno de los principales temas a observar es un pacto de impunidad: los partidos no se quejan entre sí porque todos los actores lo hacen. Tirios en GDL y troyanos en Zapopan".
La lógica es perversa pero real: si un partido se queja del otro, automáticamente se exponen a que le devuelvan la queja. “¿Son los jugadores leales con la democracia?”, se pregunta el experto en tono irónico. “¿De qué sirve tener reglas y reglas si ni el América ni Chivas quieren jugar a la democracia?”
La analogía es perfecta. Los árbitros existen, las reglas están escritas, pero si los equipos acuerdan no pitarse faltas, todo se convierte en una farsa.
¿Defensa de la democracia o lucha interna?
Es difícil creer que la advertencia de Érika Pérez sea porque le interesa defender la democracia. Más bien, todo apunta a que es parte de la lucha interna en el movimiento de la Cuarta Transformación: la falta de acuerdos entre las corrientes internas es notoria y tiene enfrentados a los aspirantes mucho antes de que comience formalmente la contienda.
El Partido Verde ya detectó el problema. Una fuente cercana a la dirigencia ecologista explicó su decisión de competir solo en 2027, sin alianza con Morena, con una frase contundente: "¿Con cuál Morena negociamos? Están más divididos que nunca. Es mejor ir solos".
Si hasta los aliados tradicionales notan la fractura, ¿qué esperanza hay de que Morena pueda controlar a sus propios cuadros?
Mientras tanto, la ley sigue esperando
El Código Electoral de Jalisco es claro: los actos anticipados de campaña constituyen una violación a los principios de equidad y legalidad. Pero de nada sirve tener leyes si nadie las aplica.
El proceso electoral 2026-2027 comenzará formalmente en octubre de este año, con la instalación del IEPC como máxima autoridad. Ahí se definirán los plazos para precampañas, campañas, topes de gastos y todo lo demás. Pero los aspirantes de Morena decidieron que las reglas no se aplican para ellos.
Los otros partidos seguramente no tardarán en imitarlos, porque si Morena ya está haciendo campaña, ¿por qué ellos no? Y así el ciclo se repite: violación electoral, impunidad, simulación democrática y ciudadanos viendo cómo su voto se decide en bardas pintadas mucho antes de tiempo.
Todo un tema. Y mientras Morena le da la vuelta a la ley, los demás partidos también se preparan para hacer lo mismo. La pregunta es: ¿alguien va a hacer algo al respecto, o nos acostumbramos a que la campaña por Guadalajara 2027 comenzó hace meses, con nombre y apellido, en cada esquina?