Ciudad de México /
Por Roberto Morris
Ilustración: Mariana Villanueva
Un Estado ausente y una burocracia porosa permite la impunidad de agentes gubernamentales. Sin reglamentos claros, procesos mapeados y funcionarios capacitados es muy fácil esquivar responsabilidades y evitar castigos. Sé que es un tema con nula rentabilidad electoral o de opinión pública, pero un reto para el próximo gobierno será afinar los marcos regulatorios y de procesos de las instituciones para que los funcionarios de éstas no tengan margen de maniobra desmarcarse de sus responsabilidades. Aclaro, una burocracia eficiente y presente no es equivalente a una burocracia obesa; justo lo contrario.
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