El consumo de churros en México se ha mantenido sólido y rentable dentro del sector alimentos debido a su bajo costo de producción, así como la alta demanda entre los consumidores, afirmó el director general de Deli Churros, Alfredo Malagón.
Explicó que después de más de 40 años en el mercado, el modelo de negocio ha evolucionado para adaptarse a nuevas tendencias de consumo, pasando de la venta tradicional de churros y chocolate a un concepto más amplio de cafetería.
“Con el paso de los años hemos ido incorporando una mayor cantidad de productos”, indicó durante Expo Franquicias, organizado en Ciudad de México.
“Entre los productos que se han sumado a la oferta se encuentran el gelato italiano y el café mexicano, así como americano, palomitas gourmet, crepas y diferentes variedades de té”, comentó.
Resaltó que el objetivo de implementar más productos es para ampliar la experiencia del consumidor y elevar el ticket promedio.
“Los churros principalmente, así como chocolates, frutas frescas, mermelada y blueberry son los productos que más busca la gente”, señaló.
También indicó que uno de los factores que explica la rentabilidad de este modelo de negocio es el margen que existe entre el costo de producción y el precio de venta al público.
“Un churro relleno tiene un costo de producción de seis pesos y se comercializa entre 25 y 50 pesos dependiendo la ubicación. Mientras que el churro tradicional cuesta alrededor de 2 pesos y se vende entre 7 y 8”, explicó.
Gustos y porciones para todos
El director general de Deli Churros aseguró que el mercado del churro en México no se limita a un grupo de edad específico, ya que se trata de un producto ampliamente aceptado por distintos segmentos.
Resaltó que, para ampliar su mercado, la empresa ha incorporado variaciones del producto como el churro “bite”, que es una versión más pequeña dirigida a quienes buscan porciones moderadas, así como harinas con certificación kosher o libres de gluten para atender mercados específicos.
El directivo detalló que el tiempo estimado para recuperar la inversión en este sector puede oscilar entre seis y 18 meses, dependiendo del tamaño del punto de venta.
Sin embargo, advirtió que el éxito del negocio depende en gran medida de la operación diaria y del involucramiento del franquiciatario.
“El franquiciatario hace una inversión y muchos piensan que por invertir ya está el negocio hecho. La franquicia transmite conocimiento, pero hay que dedicarle tiempo, porque el dinero no trabaja solo”, remarcó.
Agregó que el churro ha demostrado ser un modelo de negocio exportable, ya que se encuentra en mercados tan competitivos como China, Japón, Corea y Alemania.
AKMD