Tener un testamento permite dejar establecida tu voluntad sobre quiénes recibirán tus bienes y tu patrimonio después de tu fallecimiento, pero ¿qué ocurre cuando también existen deudas pendientes y mueres?
De acuerdo con el Gobierno de México, los adeudos del testador deben considerarse dentro de la herencia debido a que los bienes que la integran responderán por esas obligaciones hasta donde alcance su valor.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en información del Gobierno de México, comunicó que el testamento es el documento legal con el cual una persona establece qué desea hacer con los bienes y el patrimonio que construyó durante su vida, además de expresar cómo quiere que sean distribuidos y en qué momento.
Por ello, nombrar beneficiarios en un testamento no significa que el patrimonio pueda repartirse sin considerar primero las obligaciones pendientes.
¿Las deudas se descuentan de la herencia?
De acuerdo con el Gobierno de México, cuando una persona fallece, “el total de los bienes que conforman la herencia del testador responderán al pago de las deudas hasta donde su valor alcance”.
Esto significa que los bienes que forman parte de la herencia deben responder por los adeudos pendientes hasta el límite de su valor. Por ejemplo, si una persona deja bienes cuyo valor es suficiente para cubrir sus deudas, después de atender esas obligaciones podría quedar un patrimonio para los herederos designados en el testamento.
La situación cambia cuando el monto de las deudas es mayor al valor de los bienes que dejó el testador. En ese supuesto, la información oficial señala que los herederos no tendrán obligación de aceptar la herencia.
En cambio, si el valor de los bienes es mayor al adeudo, estos podrán utilizarse para saldar las obligaciones y los herederos podrán quedarse con lo que reste, de acuerdo con la información proporcionada por el Gobierno de México.
¿Qué papel tiene el albacea cuando existen deudas?
El testamento también permite determinar quién será responsable de que se cumpla la última voluntad de la persona. Esta figura es conocida como albacea.
De acuerdo con el Gobierno de México, el albacea es la persona designada en el testamento para hacer cumplir la voluntad del testador. Una vez que este fallece, debe acudir ante el notario o la notaria y presentar el acta de defunción y el testimonio del testamento para iniciar el procedimiento sucesorio correspondiente.
Dentro de este proceso se contempla un inventario y avalúo de los bienes, así como la administración del patrimonio y su posterior repartición entre los herederos.
Por esta razón, cuando existen deudas, los bienes de la herencia no deben entenderse simplemente como recursos que pasan de manera inmediata a los beneficiarios. Primero debe considerarse la situación del patrimonio y las obligaciones pendientes.
¿Los beneficiarios reciben los bienes automáticamente?
El hecho de que una persona aparezca como heredera en un testamento no significa que se convierta en propietaria de los bienes desde el momento en que el documento es firmado.
El Gobierno de México explicó que mientras el testador se encuentra con vida continúa siendo dueño de los bienes que estén a su nombre y tiene libertad para venderlos, regalarlos o realizar otras operaciones con ellos. Los bienes pasarán a los herederos designados hasta el fallecimiento del testador.
Además, el testamento puede modificarse. La información oficial señala que es un acto revocable y que puede cambiarse las veces que la persona lo considere necesario; si existen varios testamentos, el último será el válido.
Así, una persona puede tener un testamento en el que haya designado beneficiarios y, al mismo tiempo, conservar la propiedad de sus bienes mientras viva. En caso de fallecimiento, las deudas pendientes deberán considerarse dentro del patrimonio de la herencia.
APC