M+.- Aunque Reyn osa, Tamaulipas, continúa siendo uno de los principales motores económicos de la entidad y mantiene una posición estratégica dentro del comercio internacional, factores como la desaceleración económica global, la incertidumbre en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), los cambios arancelarios impulsados por Estados Unidos y la acelerada automatización de los procesos productivos han generado un escenario de reajuste que ya se refleja en el empleo y la operación de diversas empresas.
Esta localidad fronteriza, que además prepara una de las expansiones más importantes para el comercio internacional en su cruce fronterizo con Pharr, Texas, tiene actualmente 120 plantas operando en 248 edificios.
Sin embargo, la pregunta que surge entre empresarios, trabajadores y especialistas es si lo que hoy ocurre en Reynosa podría replicarse en otras regiones industriales de México o si se trata de una situación particular derivada de la estrecha relación económica que mantiene la frontera tamaulipeca con Estados Unidos.
Este 2026 se han documentado los anuncios de cierre de empresas como XB Fulfillment, Mirsa, Brunswick y Fisher & Paykel.
La desaceleración impacta al sector industrial
Para el dirigente del Sindicato de la Industria Manufacturera en Tamaulipas, Alberto Lara Bazaldúa, los indicadores muestran señales claras de desaceleración.
De acuerdo con datos que refiere del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y del sector industrial, el país acumula 26 meses consecutivos de disminución en diversos indicadores económicos, situación que define como una recesión estructural.
El líder laboral explicó que uno de los sectores más afectados ha sido el de las empresas dedicadas al comercio electrónico o e-commerce, muchas de las cuales utilizaban Reynosa como centro logístico para almacenar mercancías y posteriormente enviarlas al mercado estadunidense.
Las modificaciones regulatorias implementadas en Estados Unidos, particularmente la eliminación del programa conocido como de Minimis para ciertos productos (consistente en una excepción aduanera que permite importar bienes de bajo valor sin pagar aranceles ni tarifas administrativas) y el incremento de aranceles que oscilan entre 5 y 35 por ciento, provocaron que varias compañías decidieran abandonar la ciudad y regresar sus operaciones a sus países de origen.
“Nos ha golpeado especialmente en las empresas de comercio electrónico. Los nuevos aranceles y las cargas regulatorias cambiaron las condiciones de operación y muchas de estas empresas optaron por retirarse”, señaló.
Según estimaciones del dirigente sindical, durante este periodo se han perdido aproximadamente siete mil empleos en Reynosa; sin embargo, considera que el panorama podría revertirse durante el segundo semestre del año mediante nuevas inversiones enfocadas en sectores de alta tecnología.
La expectativa es recuperar alrededor de 17 mil empleos antes de finalizar 2026.
“Reynosa representa aproximadamente 60 por ciento de la economía manufacturera de Tamaulipas. Seguimos siendo una de las ciudades más competitivas del mundo para producir”, afirmó.
El T-MEC marcará el rumbo de las nuevas inversiones
Desde la óptica del gobierno municipal, el futuro económico de Reynosa está estrechamente ligado al resultado de las negociaciones comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá.
El alcalde Carlos Peña Ortiz señaló que la revisión y continuidad del T-MEC será determinante para atraer nuevas inversiones y garantizar la permanencia de las industrias ya establecidas.
“El tratado va a marcar mucho la pauta para las siguientes inversiones. Es fundamental que los productos que se fabrican en México y se exportan a Estados Unidos no enfrenten aranceles que resten competitividad a nuestra región”, expresó.
El edil explicó que la administración municipal ha participado activamente en mesas de diálogo relacionadas con temas prioritarios para la frontera, como seguridad, disponibilidad de agua y comercio internacional.
Además, destacó que durante los últimos meses se han realizado giras de promoción económica en ciudades como Washington, Boston, Houston, Dallas y Omaha, con el objetivo de fortalecer la confianza de los inversionistas.
Peña Ortiz sostuvo que, a diferencia de otras regiones del país, Reynosa aún mantiene una demanda laboral considerable.
“Todavía tenemos más vacantes disponibles que personas buscando empleo. La situación es compleja por la incertidumbre internacional, pero seguimos dialogando con empresas importantes y esperamos anunciar próximamente una expansión que podría representar cinco mil nuevos empleos”, adelantó.
Más que una crisis, un reajuste industrial
Para Yuridia Mendoza Luna, coordinadora del Programa de Economía de la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa-Rodhe, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, el fenómeno actual debe analizarse desde una perspectiva más amplia.
La especialista considera que el contexto no corresponde necesariamente a una crisis económica tradicional, sino a un proceso de reajuste derivado de transformaciones globales.
“Lo que sucede en Estados Unidos y en el resto del mundo inevitablemente lo vamos a sentir en Reynosa debido a la cercanía económica que tenemos con nuestro principal socio comercial”, explicó.
A su juicio, la política arancelaria estadunidense es uno de los factores más visibles, pero no el único. También influyen elementos como la automatización, la inteligencia artificial y los cambios en los modelos de producción.
“Estamos siendo testigos de una transformación profunda. Las empresas cada vez producen más con menos trabajadores. Hoy, la productividad ya no depende exclusivamente del número de empleados”, indicó.
La académica considera que la automatización continuará sustituyendo tareas repetitivas y que los nuevos perfiles laborales estarán relacionados con el análisis de datos, la inteligencia artificial, la programación y la capacidad de adaptarse a entornos tecnológicos avanzados.
“La industria tradicional que conocíamos hace 20 años ya no existe. Ahora debemos preguntarnos qué habilidades tenemos para responder a las nuevas necesidades del mercado laboral”, afirmó.
Diversificar la economía para disminuir la dependencia
Uno de los puntos en los que coinciden especialistas y autoridades es la necesidad de diversificar la economía local.
Mendoza Luna señaló que Reynosa no puede depender exclusivamente de la manufactura orientada a la exportación, especialmente cuando más de 95 por ciento de sus exportaciones tiene como destino Estados Unidos.
Datos oficiales del gobierno de México correspondientes al cuarto trimestre de 2025 muestran que Reynosa registró exportaciones por 3 mil 276 millones de dólares e importaciones por 2 mil 727 millones.
Entre los principales productos exportados destacan los monitores y proyectores, que representan alrededor de 17 por ciento de las ventas internacionales de la ciudad, así como los alambres y cables eléctricos, con cerca del nueve por ciento.
En las importaciones sobresalen los circuitos electrónicos integrados y los semiconductores, mientras que Estados Unidos y China se mantienen como los principales socios comerciales.
Ante este panorama, la economista considera que Reynosa debe fortalecer áreas como la proveeduría local, las cadenas de valor, la innovación tecnológica y los servicios especializados.
“Tenemos ventajas geográficas, capacidad empresarial y capital humano. Debemos aprovecharlas para generar nuevas oportunidades y disminuir la vulnerabilidad ante factores externos”, sostuvo.
El empleo formal mantiene indicadores positivos
Pese a los ajustes observados en algunas empresas, los indicadores del empleo formal muestran una realidad menos negativa de lo que podría suponerse.
Felipe Rodríguez, coordinador del Servicio Nacional del Empleo en Reynosa, aseguró que el sector maquilador continúa siendo el principal generador de puestos de trabajo en la ciudad.
Actualmente, señaló, existen 153 mil 634 trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en actividades relacionadas con la manufactura, una cifra que continúa creciendo.
“Ha habido despidos en algunas empresas, pero muchas personas logran colocarse rápidamente en otras compañías, por lo que esas bajas no terminan reflejándose en los registros generales del IMSS”, explicó.
Rodríguez destacó que industrias como la automotriz, farmacéutica y metalmecánica continúan impulsando la economía local, mientras que el comercio y los servicios también muestran perspectivas favorables gracias a nuevas inversiones y expansiones comerciales previstas para los próximos meses.
Además, aseguró que varias empresas mantienen planes de crecimiento, entre ellas algunas ya consolidadas en la ciudad.
¿Puede replicarse este escenario en otras regiones del país?
Los especialistas coinciden en que parte de lo que ocurre en Reynosa podría extenderse a otras zonas industriales de México, particularmente aquellas con fuerte dependencia del mercado estadunidense y una presencia significativa de la industria automotriz o manufacturera de exportación.
Sin embargo, también señalan que cada región presenta características distintas en cuanto a sus sectores productivos, infraestructura y mercados de destino.
Mientras ciudades como Reynosa enfrentan directamente los efectos de la política comercial estadunidense y de la transformación tecnológica global, otras regiones podrían experimentar impactos diferentes dependiendo de su nivel de diversificación económica.
Lo que parece claro es que el modelo industrial atraviesa una etapa de transición. La automatización, la inteligencia artificial, la reconfiguración de las cadenas globales de suministro y la competencia internacional están redefiniendo las reglas del juego.
Para Reynosa, la clave estará en mantener su competitividad, atraer inversiones de alto valor agregado y preparar a su fuerza laboral para los nuevos perfiles que demanda la industria.
Más que una crisis terminal, la ciudad enfrenta un proceso de adaptación cuyo resultado dependerá de la capacidad de las empresas, los gobiernos, las universidades y los trabajadores para responder a los desafíos de una economía cada vez más tecnológica, dinámica e interconectada.
JETL
