Negocios

¿Estamos en el principio de un nuevo superciclo de inversión?

En 2025 se inyectaron 6.9 bdd en IA, energías limpias y gasto en defensa, según TPW Advisory; sin embargo, la cifra puede alcanzar hasta 16 billones en 2030

La semana de la oferta pública inicial (OPI) más grande de la historia puede parecer un momento inoportuno para preguntarse si necesitamos más, y no menos, inversión en las economías de Estados Unidos y global. Muchos inversionistas creen que la salida a bolsa de SpaceX (con una valoración objetivo de 1.78 billones de dólares) puede indicar el fin de la burbuja del mercado impulsada por la tecnología de los últimos años.

Los mercados siempre se desinflan en algún momento. Pero si además consideramos que nos encontramos en un momento en el que no sólo la IA, sino también otros sectores como energía, defensa y fabricación están creciendo en muchas partes del mundo y requieren mayores inyecciones de capital, debemos preguntarnos: ¿estamos al principio de un nuevo superciclo de inversión?

Para plantear esta pregunta no es necesario responder de forma definitiva a incógnitas que aún se desconocen, como si China o EU ganarán la guerra de la IA, cómo terminará el conflicto contra Irán o incluso cómo será el mundo posterior al Consenso de Washington, por no hablar de las numerosas cuestiones a corto plazo relacionadas con las tasas de interés, la inflación o las últimas cifras de empleo.

Basta con creer que la IA será una tecnología transformadora (el plazo no es tan importante), que requerirá más energía para escalar (como afirman todos los expertos), que estamos ante una revolución de la energía limpia, impulsada por China, y que casi todos los sectores tendrán que invertir en la modernización de sus procesos, infraestructuras y capital humano para asimilar estos cambios.

Si se está de acuerdo con todo esto (y yo lo estoy), resulta fácil empezar a argumentar a favor de un nuevo superciclo.

En una edición reciente de su informe mensual TPW Advisory, el inversionista Jay Pelosky recopiló datos sobre IA, energías limpias y gasto en defensa a escala mundial de fuentes como Gartner, BloombergNEF, el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo y el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, entre otras. Hasta la fecha se han invertido 6.9 billones de dólares en estas tres áreas en 2025, y es probable que la cifra alcance 10 billones a finales de este año y 16 billones en 2030.

Además, según Pelosky, estas tres áreas se refuerzan mutuamente, amplificando el potencial de inversión. La IA requiere más energía. El avance hacia la soberanía tecnológica en EU, China e incluso Europa aumenta la necesidad de inversión en IA y energía, mientras que la tendencia hacia una geopolítica de “esferas de influencia” más propia del siglo XIX exige un mayor gasto en defensa a escala mundial.

A esto se suma el deseo de los responsables de la formulación de políticas de aumentar la resiliencia en sectores críticos afectados por la concentración o la dispersión global de las cadenas de suministro: productos como semiconductores avanzados, principios activos farmacéuticos y baterías de litio, por ejemplo.

De acuerdo con el McKinsey Global Institute, que publicó recientemente un informe sobre el tema, 25 por ciento de las importaciones de productos manufacturados en EU presentan dos o tres vulnerabilidades. Para producir estos y otros bienes expuestos al comercio internacional íntegramente en EU, se necesitan otros 2 billones de dólares en la modernización de fábricas, instalaciones e infraestructura. Esto puede ocurrir o no, pero es muy probable que la mitad de esa inversión se destine a la fabricación estadunidense, con una posible modernización también en Europa.

En cualquier caso, veremos grandes fluctuaciones en el mercado durante los próximos años a medida que se desarrolle la historia de la IA. Pero también es posible que, si el crecimiento global en áreas como inteligencia artificial, energía y defensa continúa, esos retrocesos no provoquen una recesión en la economía real. De hecho, puede significar que las acciones globales tengan margen de crecimiento a medida que lo que el inversionista Pelosky denomina el “mundo tripolar” se perfila con mayor claridad.

“Si asumimos que cada una de estas regiones se va a autoproducir, autoconsumir e incluso autofinanciar”, dice, refiriéndose al nuevo impulso hacia una mayor integración del mercado de capitales en Europa, podríamos estar entrando en una era dorada.

Es un argumento que vale la pena considerar, incluso en medio del revuelo del mayor lanzamiento de SpaceX hasta la fecha.


Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
@The Financial Times Limited 2026. Todos los derechos reservados . La traducción de este texto es responsabilidad de Milenio Diario.

Más notas en: https://www.ft.com