Las empresas que se adelanten a la implementación de la nueva Ley General de Economía Circular pueden obtener ahorros y una ventaja competitiva, además de prepararse para cumplir gradualmente con las nuevas obligaciones, externó la Cámara Suizo Mexicana de Comercio e Industria (SwissCham México).
A través de un comunicado, informó que durante una reunión del Comité sobre criterios Ambiental, Social y de Gobierno Corporativo (ESG), especialistas y directivos de empresas afiliadas a la SwissCham analizaron los alcances de la legislación, cuyo reglamento todavía se encuentra en proceso de desarrollo.
“Adelantarse en la implementación de medidas de la nueva Ley General de Economía Circular, desde un punto de vista empresarial, puede significar ahorros y una ventaja competitiva para las empresas”.
“Considerando que el reglamento correspondiente está aún en proceso de desarrollo, hay tiempo suficiente para prepararse y cumplir, en virtud de que rige un principio de gradualidad en su aplicación”, se lee en el documento.
Empresas pueden acceder a estímulos
El consejero de SwissCham y director de Consultoría para Latinoamérica y el Caribe de South Pole, Miguel Chavarría, destacó que cumplir anticipadamente con las disposiciones puede fortalecer la propuesta de valor de las compañías frente a inversionistas, reguladores y socios estratégicos.
De acuerdo con el documento, anticiparse también puede ayudar a las empresas a “mitigar riesgos de incumplimiento y capitalizar oportunidades de innovación, además de generar ventajas de mercado”.
Entre los beneficios contemplados se encuentran posibles estímulos fiscales y ventajas financieras y de mercado, además de la posibilidad de obtener el Distintivo Nacional de Economía Circular, sujeto al cumplimiento de una auditoría ambiental voluntaria.
“El distintivo es para identificar los productos que cumplen con los principios y criterios de Economía Circular, que les otorga preferencia en las compras y contrataciones de gobierno”, expone el documento.
Desde el punto de vista operativo, los especialistas de South Pole consideraron que adoptar criterios de circularidad puede generar eficiencias mediante el aprovechamiento de materiales.
“Implementar el modelo de negocio bajo criterios de circularidad impulsaría la eficiencia de las empresas a través de la reutilización de materiales, el rediseño y el reciclaje”, se lee en el texto.
Además, estas medidas contribuirían a disminuir residuos y costos operativos, aunque la aplicación será gradual.
“En este momento las empresas pueden empezar a prepararse, pero la implementación será gradual, lo más importante es comenzar con un diagnóstico”, afirmó Miguel Chavarría.
Y explicó que las nuevas disposiciones coexistirán con otras leyes ambientales que actualmente se encuentran vigentes y que las obligaciones no serán idénticas para todas las compañías.
“La nueva legislación se integrará con diversas leyes ambientales que ya están vigentes y no todas las empresas tendrán las mismas obligaciones”, señaló.
Además, precisó que el nivel de cumplimiento estará determinado por diferentes características de cada actividad productiva.
Por ello, descartó que la entrada en vigor de la legislación signifique que todas las compañías deberán adoptar exactamente las mismas medidas.
Lo anterior debido a que la economía circular busca modificar el modelo lineal basado en producir y generar residuos que posteriormente son desechados, esquema que contribuye al agotamiento de los recursos naturales y a la contaminación.
Por lo tanto, las empresas tienen la posibilidad de comenzar a revisar sus procesos antes de que termine de definirse la implementación operativa de la nueva legislación, particularmente mediante diagnósticos que permitan determinar qué obligaciones les corresponderán conforme a su sector, productos y capacidades.
MRA