El albacea es una pieza fundamental para el cumplimiento de un testamento, por lo que su designación no es un asunto que deba tomarse a la ligera; en el momento, o sólo “para cumplir con el requisito”.
Por el contrario, es una decisión para la cual se deben tomar en cuenta varios factores que pueden ir desde lo legal (como cumplir las condiciones del Código Civil), hasta lo personal (tener una buena relación familiar o capacidad para dar certeza a las y los herederos). Dos especialistas expusieron, en entrevista con MILENIO, algunos de esos puntos.
¿Cuándo se designa al albacea?
La designación del albacea ocurre con el trámite del testamento. Sin embargo, aclaró el notario, Luis Antonio Montes de Oca, su nombramiento oficial, y posterior entrada en funciones, se da hasta la apertura de la sucesión; o sea, cuando la o el testador fallece.
Y para ello, es necesario que la persona designada acepte el cargo ante un juez o notario. O en caso contrario —es decir, que lo rechace—, se inicie el proceso para escoger a otra u otro albacea.
Claves para escoger a tu albacea
El Código Civil Federal estipula cuatro condiciones por las cuales una persona no puede ser albacea: quien ejerza como magistrado o juez en el lugar donde se abre la sucesión; quienes anteriormente hayan sido removidos del cargo de albacea; aquellas condenadas por delitos contra la propiedad, y quienes no tengan un modo honesto de vivir.
Pero más allá de lo que dicta la ley (así como los códigos locales), la abogada, Andrea Anguiano, señala otras cualidades que las y los testadores también deberían considerar al momento de escoger albaceas.
Que sea una persona de confianza
Al tener un rol clave para el cumplimiento de la última voluntad, es crucial que la o el futuro albacea sea de la entera confianza de la o el testador.
Por su parte, el notario, Luis Antonio Montes de Oca, sugiere —en entrevista con MILENIO —que dicha persona conozca a la familia y ostente de “una calidad moral que pueda ayudar a resolver los conflictos entre los herederos”.
Diferencias de edad
En sí, los códigos señalan que la o el albacea debe ser una persona mayor de edad. Sin embargo, Anguiano recomienda escoger a alguien de confianza más joven que la o el testador.
“Más de una vez me ha tocado que, a quien se designó como albacea, es una persona más o menos de la edad de quien está elaborando el testamento..Y lamentablemente, cuando pasan los años y ese testamento quiere hacerse válido, el albacea ya tampoco está con vida”, explicó la especialista en herencias.
Notificar con anticipación
Es importante avisar a la persona que será designada como albacea. De esa manera, se le da la oportunidad de reflexionar sobre si aceptar o negar el encargo y, con ello, se reduce la posibilidad de un eventual rechazo ya en el proceso de sucesión.
“Hay veces que no saben que fue designado hasta el momento en que fallece una persona y lo rechazó porque no es obligatorio aceptarlo, aún y cuando te designen”.
Incluso, esto permite que la persona “se empape” de cada detalle de la última voluntad de la o el testador, así como de conocimientos básicos en áreas de administración y contabilidad para ejercer correctamente el encargo.
“Sí debe tener cierto conocimiento de administración, contabilidad y, sobre todo, ser muy ordenado: guardar los comprobantes de pago, las facturas, los recibos, etcétera. Todo para que el día de mañana se puedan rendir cuentas a los herederos de forma exacta sin tener ninguna duda”, explicó Montes de Oca.
No hay límites de albaceas
Una disposición avalada por el artículo 1681 del Código Civil Federal, el cual establece que la o el testador “puede nombrar uno o más albaceas”.
En tanto, el también titular de la Notaría 29 de la Ciudad de México explicó que una manera de blindarse ante un eventual rechazo del cargo (ya sea por renuncia, fallecimiento o incumplimiento) es tener una lista con varias opciones de albaceas.
“En ese caso, el propio testador nombra un albacea en segundo lugar. Así, en caso de que el albacea nombrado primero decida que no (acepta el cargo), pues se llamará al segundo o al tercero o al cuarto”.
ASG