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Despidos y pérdidas aceleran la salida de Will Lewis

FT MERCADOS

La salida de Will Lewis expone la crisis financiera, editorial y de liderazgo que atraviesa The Washington Post.

Tres días después de que The Washington Post despidiera a cientos de periodistas —y apenas horas después de que fuera visto en un evento del Super Bowlel CEO Will Lewis descubrió que Jeff Bezos había perdido la paciencia.

El ajuste de cuentas llegó la noche del sábado. En un correo electrónico inesperado, Lewis anunció su salida del periódico tras poco más de dos años al frente. 

Para Bezos, propietario del Post, la aparición pública de Lewis en plena ola de despidos fue un paso en falso de más, según fuentes internas. Su salida fue la culminación de una serie de errores estratégicos y decisiones editoriales que alejaron a sectores clave de la audiencia.

La renuncia tomó por sorpresa incluso al propio Lewis. A inicios de la semana había dicho a su equipo que confiaba en superar la tormenta de los recortes y que el periódico volvería a crecer.

En la redacción hubo pocas lágrimas. “La foto de Will en la NFL… enfureció a todos, todo el camino hasta la parte más alta”, dijo un periodista del Post. Aun así, el ánimo es de incertidumbre. “La gente está aturdida, devastada y exhausta. Todos se alegran de que se haya ido, pero temen que su reemplazo pueda ser peor”.

Marty Baron, exeditor ejecutivo del Post, fue tajante: “Will Lewis tenía que irse. Era un mal director y líder, además de inepto como innovador”, declaró al Financial Times.

Bezos contrató a Lewis en 2023 para enderezar el rumbo del diario, pero bajo su gestión el Post atravesó aún más turbulencias. Aunque sigue ganando premios Pulitzer, el periódico ha perdido hasta 100 millones de dólares (mdd) anuales.

Con una carrera forjada en el agresivo entorno de Fleet Street, Lewis llegó prometiendo ideas frescas. Sin embargo, pronto surgieron cuestionamientos sobre su pasado en empresas de Rupert Murdoch, incluidas acusaciones —que él niega— relacionadas con el encubrimiento del escándalo de intervenciones telefónicas en News of the World.

Un cambio de estrategia

Dentro del Post, su proyecto más polémico fue la creación de una “tercera sala de redacción” independiente, enfocada en inteligencia artificial (IA) y nuevos formatos, separada de las áreas tradicionales de noticias y opinión. La iniciativa desconcertó al personal y profundizó la distancia entre Lewis y la redacción.

La renuncia abrupta de Sally Buzbee, editora ejecutiva que se oponía a esos planes, encendió las alarmas. Días después, en una reunión abierta, Lewis agravó el malestar al decir a los periodistas que “la gente no está leyendo sus cosas”.

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The Washington Post ha perdido

Hasta 100 millones de dólares (mdd) anuales.

Los recortes de la semana pasada buscaban llevar al Post al punto de equilibrio financiero este año, lo que abriría la puerta a nuevas inversiones de Bezos. Esa tarea quedó ahora en manos de un CEO interino con perfil tecnológico, no periodístico.

El sustituto de Lewis es el director financiero Jeff D’Onofrio, exejecutivo del grupo publicitario Raptive y exCEO de Tumblr, quien se incorporó al Post hace siete meses. Aunque algunos lo consideran más serio que su antecesor, periodistas temen que su enfoque sea puramente contable.

En un breve mensaje al personal, Bezos afirmó que “los datos nos indican qué es valioso y dónde debemos enfocarnos”. No mencionó a Lewis ni anunció un cambio de estrategia. D’Onofrio reforzó la idea en un memorando: “Los datos de los clientes guiarán nuestras decisiones”.

Para Baron, esas declaraciones “tenían la inspiración de una galleta de la fortuna”. “Las métricas son una guía, no un dios”, advirtió.

Según ejecutivos, la audiencia del Post se redujo a la mitad en los últimos cinco años, mientras los costos aumentaron. Los “datos” respaldaron la decisión de reducir el periodismo de largo aliento y migrar hacia plataformas digitales, con mayor uso de video e inteligencia artificial.

Tras los despidos, la dirección apuesta por un periódico más pequeño, enfocado en política nacional y seguridad, y con mayor dependencia de freelancers para la cobertura internacional.

Bezos había mantenido un perfil distante durante años, cuando el Post fue rentable. Pero con el aumento de las pérdidas y la llegada de Lewis, asumió un rol más activo, impulsando cambios como reorientar la sección de opinión hacia las “libertades personales y el libre mercado”, lo que provocó la salida de su editor.

El diario también retiró su respaldo a Kamala Harris en la elección presidencial de 2024, una decisión impopular internamente que habría provocado la cancelación de unos 250 mil suscriptores. Más tarde, Amazon donó a la toma de protesta de Donald Trump —a la que asistió Bezos— y pagó unos 40 millones de dólares por los derechos de un documental sobre Melania Trump.

Al final, fue Lewis quien tomó las decisiones operativas. Ahora se suma a los más de 300 periodistas del Post que buscan un nuevo empleo.

KRC

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@The Financial Times Limited 2026. Todos los derechos reservados . La traducción de este texto es responsabilidad de Milenio Diario.

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