Negocios
  • Exxon gana la batalla climática y apuesta todo al petróleo

  • FT MERCADOS

Petrolera ExxonMobil. Cortesía.

Darren Woods convirtió a ExxonMobil en la petrolera más poderosa de la industria, al desafiar la transición energética, derrotar a los activistas y apostar todo al crudo.

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

Los líderes de ExxonMobil celebraban con júbilo el cierre de la junta general anual de la compañía a finales de mayo.

Acababan de derrotar a los accionistas disidentes que se oponían al traslado del domicilio legal de Nueva Jersey a Texas, un cambio que, según los críticos, debilitaría los derechos de los inversionistas y podría sentar un precedente para otras corporaciones estadunidenses.

Darren Woods, presidente y CEO de la mayor petrolera no estatal del mundo, aseguró que la producción de petróleo y gas de Exxon se encontraba en su nivel más alto en 40 años y prometió a los accionistas un futuro que sería “el más brillante en la historia de la compañía”.

“Cuando uno analiza todos nuestros negocios, queda claro que nadie ha construido una empresa como la nuestra”, afirmó durante una reunión virtual en la que respondió solo unas cuantas de las 250 preguntas enviadas por los accionistas.

El optimismo de Woods contrasta con la situación que enfrentaba Exxon apenas cinco años antes. En 2021, el pequeño fondo activista Engine No. 1, propietario de apenas el 0.02 por ciento de las acciones, logró destituir a tres consejeros en una histórica batalla por el control de la empresa, impulsada por las débiles políticas climáticas de Exxon y su pobre desempeño financiero.

La rebelión llegó después del desplome de las acciones durante la pandemia, cuando el colapso de la demanda de petróleo permitió incluso que Chevron superara temporalmente a Exxon en valor de mercado. Poco después, la compañía fue excluida del Dow Jones Industrial Average, un duro golpe simbólico para una empresa cuyos orígenes se remontan a la Standard Oil del magnate John D. Rockefeller.

Muchos analistas dudaban entonces de la permanencia de Woods, nombrado CEO en 2017, en una época en la que los inversionistas favorecían las estrategias de transición energética. Sin embargo, el ingeniero eléctrico, con más de tres décadas en Exxon, decidió mantener el rumbo.

Mientras BP y Shell destinaban miles de millones de dólares a proyectos eólicos y solares, Exxon apostó por los combustibles fósiles. Junto con sus socios invirtió 60 mil millones de dólares (mdd) en el desarrollo de uno de los mayores yacimientos petroleros del mundo, en Guyana; en 2022 adquirió una participación en el mayor proyecto de gas natural licuado de Qatar y, un año después, compró Pioneer Natural Resources por 60 mil mdd, consolidándose como el mayor productor de la cuenca del Permian, el principal yacimiento petrolero de Estados Unidos (EU) .

el dato...

115 por ciento aumentó el valor

De las acciones de Exxon en cinco años.

Las apuestas dieron resultado, favorecidas también por el entorno geopolítico. La invasión rusa de Ucrania en 2022 impulsó el precio del crudo hasta 139 dólares por barril y mantuvo elevados los márgenes del sector. Más tarde, el regreso de Donald Trump a la presidencia en 2025 revirtió regulaciones ambientales, frenó el impulso a las energías renovables y aceleró la apertura de nuevas concesiones petroleras.

En los últimos cinco años, las acciones de Exxon han subido 115 por ciento, más que las de cualquier otra gran petrolera estadunidense o europea. La empresa posee las mayores reservas probadas de petróleo y gas entre las grandes petroleras occidentales que cotizan en bolsa y figura entre las líderes del sector por rentabilidad sobre el capital empleado.

“Woods ha hecho un trabajo extraordinario. Definió una estrategia y se mantuvo fiel a ella, a diferencia de algunos de sus rivales”, afirma Jason Gabelman, analista de TD Cowen. “Invirtió cuando los precios del petróleo eran bajos en activos de alta calidad que generan ganancias incluso durante los ciclos bajistas, mientras mejoraba los márgenes y reducía costos”.

Tras aceptar la incorporación de los consejeros impulsados por Engine No. 1, Woods reorganizó la empresa y utilizó el peso de Exxon para influir en la política climática y enfrentar a los inversionistas activistas.

Sin embargo, el éxito también ha elevado las expectativas. Los inversionistas esperan que Exxon mantenga su desempeño incluso si cambian las condiciones políticas y del mercado, mientras Chevron vuelve a ganar terreno. Al mismo tiempo, la ofensiva de la compañía contra los accionistas activistas y la disidencia interna ha despertado críticas sobre el creciente poder corporativo.

“Esto no se trata solo de Exxon”, afirma Christina Sautter, profesora de derecho de la Universidad Metodista del Sur. “Se trata de si los mercados de capitales estadunidenses mantendrán los mecanismos que permiten a los accionistas controlar el poder de las grandes empresas”.

El giro de Exxon

Los primeros cinco años de Woods al frente de Exxon fueron complicados. Tras reemplazar a Rex Tillerson, quien se jubiló en 2017 para convertirse en secretario de Estado durante la primera administración de Donald Trump, la empresa no alcanzó sus metas de producción, registró la mayor pérdida financiera de su historia y enfrentó la presión de los inversionistas.

Parte de esos problemas se atribuyeron a decisiones heredadas de Tillerson, como la costosa compra de XTO Energy, productora de gas de esquisto, por 41 mil mdd en 2010.

Tras derrotar a Engine No. 1, Woods aceleró la transformación de la cultura corporativa y el recorte de costos. En 2023 trasladó la sede de Irving a un suburbio de Houston, eliminando el llamado “God Pod”, un exclusivo complejo de oficinas que mantenía aislada a la alta dirección.

También redujo 13 mil puestos de trabajo como parte de un plan para simplificar la estructura, consolidar oficinas e incorporar nuevas tecnologías. En enero, Exxon informó que había generado ahorros estructurales por 15 mil 100 mdd desde 2019, más que el resto de las grandes petroleras internacionales en conjunto.

​Para Brian Kersmanc, gestor de cartera de GQG Partners, firma que posee 6.3 millones de acciones de Exxon, una de las mayores fortalezas de Woods ha sido resistir la presión del movimiento ambiental, social y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) y mantener una visión de largo plazo.

No obstante, algunos exempleados cuestionan si el director general —quien rechazó ser entrevistado para este reportaje— ha hecho lo suficiente para cambiar una cultura marcada por la competencia interna, la jerarquía y el hermetismo, rasgos que, según el libro Private Empire: ExxonMobil and American Power, del periodista Steve Coll, se consolidaron durante la gestión del fallecido Lee Raymond.

Exempleados consultados por el FT afirman que el sistema de evaluación por desempeño fomenta una cultura de miedo al comparar a los trabajadores entre sí y desalentar el cuestionamiento de decisiones. Quienes obtienen las calificaciones más bajas deben entrar en planes de mejora o enfrentan el despido.

el dato...

60 mil mdd apostó Exxon

Al desarrollo del Megayacimiento de Guyana.

Entre ellos están los analistas de datos Lindsey Gulden y Damian Burch, quienes denunciaron internamente que la empresa habría inflado sus ganancias al no considerar velocidades de perforación inferiores a las previstas. Ambos fueron despedidos después de que un periódico publicara acusaciones similares.

Gulden dijo al FT que ingresó a Exxon convencida de que la empresa “valoraba la integridad y el cumplimiento normativo”, pero su despido tras denunciar esas irregularidades la llevó a cuestionar “la credibilidad de las comunicaciones públicas de la compañía, especialmente sus afirmaciones sobre la mitigación del cambio climático”.

Exxon rechaza esas críticas. Sostiene que su sistema de evaluación impulsa el sólido desempeño que respalda sus resultados, asegura que el despido de Gulden no estuvo relacionado con ninguna denuncia de fraude y niega categóricamente las acusaciones del denunciante.

La batalla climática

La postura inflexible de Exxon sobre la producción de gas y petróleo la mantiene como blanco de críticas de grupos ecologistas, políticos demócratas y accionistas activistas, que la consideran una de las mayores “villanas climáticas” del mundo y señalan a Darren Woods como su principal responsable.

Los críticos recuerdan que científicos de la empresa elaboraron desde las décadas de 1970 y 1980 proyecciones precisas sobre el calentamiento global, mientras que la compañía financió campañas para sembrar dudas sobre esa ciencia. Exxon rechaza haber engañado al público.

Aunque Woods ha mostrado un tono más conciliador que sus predecesores, Lee Raymond y Rex Tillerson, al reconocer que la actividad humana es una de las principales causas del cambio climático e incluso pedir a Donald Trump que mantuviera a EU en el Acuerdo de París, también ha aprovechado su cercanía con la administración para combatir la regulación climática.

El año pasado instó a Washington a utilizar las negociaciones comerciales con Bruselas para presionar cambios en la directiva europea sobre debida diligencia en sustentabilidad corporativa, al considerar que imponía “sanciones devastadoras” a las empresas estadunidenses. Tras meses de intenso cabildeo en Europa y EU, la norma fue suavizada de manera significativa en febrero de 2026.

La producción de petróleo y gas de Exxon se encontraba en su nivel más alto en 40 años y ahora promete un futuro prospero para la compañía.
Darren Woods, presidente y CEO de ExxonMobil. Reuters.

Exxon también ha endurecido su estrategia frente a los accionistas activistas. En enero de 2024 demandó a Arjuna Capital y al grupo neerlandés Follow This para impedir que una resolución sobre reducción de emisiones llegara a votación en su asamblea anual. La empresa sostuvo que enfrentaba resoluciones frívolas que violaban la legislación bursátil y que acudir a los tribunales era la única forma de frenarlas.

Más tarde derrotó una campaña impulsada por CalPERS y el fondo soberano de Noruega para bloquear la reelección de algunos consejeros como protesta por la estrategia climática de la compañía.

“Este fue el ataque más flagrante contra los derechos de los accionistas por parte de una gran petrolera”, afirma Mark van Baal, fundador de Follow This, quien también lamenta que los tres consejeros promovidos por Engine No. 1 no hayan logrado cambios sustanciales en la estrategia de Exxon.

Desde entonces, la compañía aprobó dos reformas que, según sus críticos, debilitan aún más la influencia de los accionistas: un nuevo sistema de voto por poder favorable a la dirección y el traslado de su domicilio corporativo a Texas. Ambas fueron avaladas por los accionistas pese a la oposición de algunos inversionistas, entre ellos el contralor de la ciudad de Nueva York.

Especialistas en gobierno corporativo advierten que el nuevo mecanismo dificultará el éxito de las propuestas de activistas y que la reciente legislación de Texas favorece a las empresas al limitar demandas y propuestas de accionistas, además de fortalecer la presunción de independencia de los consejeros.

Exxon sostiene que el entorno regulatorio de Texas está más alineado con sus valores y niega que estas medidas reduzcan los derechos de los accionistas.

Para sus detractores, sin embargo, la empresa encabeza una ofensiva —facilitada por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) bajo la administración Trump— para limitar la capacidad de los accionistas de cuestionar a la dirección.

el dato...

60 mil mdd desembolsó Exxon

Para comprar Pioneer Natural Resources.

“Cuando los accionistas no pueden impugnar eficazmente las decisiones del consejo, los problemas no desaparecen; simplemente se ocultan hasta que estallan”, advierte Sautter, profesor de la Universidad Metodista del Sur.

La estrategia de Woods

Según diversas fuentes, Darren Woods planea ir un paso más allá en su intento por limitar la transparencia sobre el impacto climático de la industria petrolera.

A finales del año pasado, el CEO de Exxon convocó a los CEOs de empresas cotizadas de América Latina y Europa para presentarles Carbon Measures, una nueva iniciativa de cabildeo respaldada por la petrolera, de acuerdo con personas cercanas a esas reuniones.

La propuesta busca modificar las normas de divulgación en Europa y California para eliminar la obligación de que las empresas de combustibles fósiles reporten las emisiones generadas por el uso de los combustibles que venden.

Bajo el liderazgo de Woods, Exxon ha resistido durante años la presión para revelar la totalidad de sus emisiones. Sigue siendo la única de las cinco grandes petroleras occidentales que no ha fijado metas para las emisiones derivadas de la combustión de sus productos (alcance 3), las cuales son comparables a las emisiones anuales de países como Canadá o Arabia Saudita.

Carbon Measures sostiene que las compañías deberían informar únicamente las emisiones asociadas con la producción. Así, se contabilizarían, por ejemplo, las emisiones generadas por transportar un barril de petróleo a una refinería, pero no las mucho mayores emisiones producidas cuando ese petróleo es finalmente quemado por los consumidores.

Sus críticos advierten que este enfoque trasladaría la responsabilidad climática de las petroleras y de los bancos que las financian hacia los consumidores finales.

Aunque Carbon Measures afirma que Exxon no tiene mayor influencia que el resto de sus fundadores, Pat McCarthy, exresponsable de proyectos especiales de la compañía, participó en su creación y fungió como jefe de gabinete interino y director sénior de comunicaciones, según su perfil de LinkedIn. Además, asistentes a las reuniones aseguran que directivos de nivel medio de Exxon sostuvieron encuentros recurrentes con expertos en política climática para impulsar la iniciativa.

“Woods ha sido muy hábil para decir: ‘Este es un problema difícil, pero simplemente no podemos cambiar lo que la gente hace con nuestro producto’”, afirma Kert Davies, director de investigaciones del Centro para la Integridad Climática. “Buscan quedar exentos de culpa en la ecuación: ese es el engaño moderno”.

Curtis Smith, portavoz de Exxon, defendió a Carbon Measures como una “solución para un cambio real” que podría contribuir a reducir las emisiones a gran escala.

Por su parte, Jeffrey Ubben, inversionista enfocado en temas climáticos y exmiembro del consejo de administración de Exxon, considera que parte de las críticas contra Woods son injustas.

“Hay mucha gente que quiere ver a Exxon como el villano. Quieren ver al coco, pero Darren no es el coco”, afirma. Recuerda que el CEO impulsó un negocio de bajas emisiones de carbono con un compromiso de inversión de 20 mil mdd hacia 2030. “Ya invirtió en descarbonización, pero como cualquier director ejecutivo, no puede destinar recursos a proyectos que no sean rentables o que la sociedad no esté dispuesta a financiar”.

La siguiente prueba

El sólido desempeño de Exxon y sus recientes victorias sobre activistas y otros críticos consolidan la posición de Woods como el CEO más poderoso de la industria petrolera en una generación.

Sin embargo, los analistas advierten que enfrenta importantes obstáculos durante los próximos cinco años antes de su retiro previsto para principios de la década de 2030, al alcanzar la edad de jubilación obligatoria de la compañía, que es de 65 años.

“Uno de los grandes retos que enfrentan ahora es que el precio de sus acciones refleja su éxito de los últimos años, y deberán mantener ese nivel de éxito y crecimiento para justificar dicho precio”, dice Gabelman, de TD Cowen.

Añade que los márgenes de utilidades de Exxon en su exitoso proyecto en Guyana disminuirán el próximo año, según los términos de su acuerdo de reparto de la producción; ahora debe negociar inversiones en el país con Chevron, que obtuvo una participación de 30 por ciento en un enorme bloque marino en Guyana mediante la adquisición de Hess.

el dato...

13 mil empleos recortó la petrolera

Durante su reestructura.

Exxon presentó una demanda de arbitraje contra Chevron por la compra, la cual perdió. Esta batalla, que duró dos años, dañó la relación personal entre Woods y el director ejecutivo de Chevron, Mike Wirth.

Chevron también superó a Exxon en dos sectores de crecimiento: la perforación petrolera en Venezuela y el suministro de electricidad a centros de datos de IA.

Su acuerdo de 20 años con Microsoft para desarrollar una enorme central eléctrica en Texas es una de las estrategias más importantes de una gran compañía petrolera en el sector de la generación de energía y posiciona a Chevron a la delantera de Exxon en la carrera por aprovechar el aumento de la demanda derivado del desarrollo de la IA.

“Esta es una gran victoria para Chevron”, dice Paul Sankey, fundador de Sankey Research. “El siglo XX estuvo impulsado por el petróleo; el siglo XXI estará impulsado por la electricidad”.

Sin embargo, a pesar de los recientes éxitos de Chevron, Exxon sigue liderando el mercado, especialmente en el negocio petrolero de alto margen, según los analistas. Exxon posee casi el doble de reservas probadas que su competidor más cercano que cotiza en bolsa, y Woods no muestra señales de permitir que sus rivales la alcancen.

La compañía también disfruta de una posición privilegiada como defensora global de la industria del gas y el petróleo en una era en la que Trump convirtió la diplomacia de los combustibles fósiles en un pilar fundamental de la política exterior estadunidense.

“Pocos apostarían en contra de que Exxon mantenga su liderazgo sobre otras grandes compañías petroleras”, dice Martin Houston, expresidente ejecutivo de Tellurian.

“Desde fuera, no hay nada ostentoso en Darren Woods. Proviene del sector de la refinación y simplemente se dedica a su trabajo con discreción. Produce grandes cantidades de petróleo de forma muy eficiente y genera una gran cantidad de dinero para los accionistas”.

Incluso los activistas climáticos reconocen que la defensa de Woods de una regulación más flexible es parte inherente de su trabajo al frente de una empresa con un enfoque histórico y exclusivo en la extracción de gas y petróleo.

“La supervivencia de Exxon es la principal responsabilidad de su director ejecutivo”, dice Davies, del Centro para la Integridad Climática. “Sin importar quién sea”.

AAL

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
@The Financial Times Limited 2026. Todos los derechos reservados . La traducción de este texto es responsabilidad de Milenio Diario.

Más notas en: https://www.ft.com