Estados Unidos desplegó un arsenal valorado en más de 570 millones de dólares en la operación militar y de inteligencia que culminó con la captura de Nicolás Maduro; una cifra equivalente al costo de cinco hospitales de alta especialidad, más de cinco aviones comerciales nuevos o más de mil quinientos automóviles Ferrari.
Se trata de un estimado, ya que hasta ahora no existe un informe oficial que detalle el costo total de la Operación Resolución Absoluta; sin embargo, un análisis de los sistemas de armas, aeronaves y equipo desplegado permite dimensionar la magnitud de la intervención, basándose en el documento del Departamento de Defensa de Estados Unidos (DoD) llamado “Costo de adquisición del programa por sistema de armas”.
La detención de Maduro se debió a que había convertido a Venezuela en una estructura criminal al servicio del narcotráfico y de grupos considerados terroristas, según el gobierno de Estados Unidos, y para lograr su captura y extracción desde Caracas, Estados Unidos activó una maquinaria militar que involucró meses de planificación, ensayos previos y la participación coordinada de fuerzas armadas, agencias de inteligencia y cuerpos especializados.
De acuerdo con declaraciones del jefe del Estado Mayor, el general Dan Caine, la operación implicó el despliegue de más de 150 aeronaves, provenientes de al menos 20 puntos distintos del hemisferio occidental, tanto en tierra como en mar. En el aire, Estados Unidos colocó prácticamente todo su abanico de superioridad aérea: bombarderos estratégicos, cazas furtivos, aviones de guerra electrónica, plataformas de vigilancia y drones de alta tecnología.
Entre las aeronaves utilizadas destacaron los F-22 Raptor, considerados uno de los cazas más avanzados del mundo, con un costo aproximado de 104.7 millones de dólares por unidad.
También participaron F-35 Lightning II, aeronaves diseñadas para evadir radares y neutralizar defensas aéreas, cuyo precio ronda los 104 millones de dólares, dependiendo de la variante.
La operación también incluyó aviones de alerta temprana E-2D Hawkeye, cuyo costo se aproxima a los 146 millones de dólares por unidad; estas aeronaves funcionan como centros de comando en el aire, capaces de coordinar operaciones complejas en tiempo real.
Tan solo un E-2D Hawkeye cuesta lo mismo que construir un estadio de fútbol profesional completo.
Para reforzar la presión aérea, Estados Unidos desplegó bombarderos B-1B Lancer, aeronaves estratégicas de largo alcance que despegaron desde la Base Aérea Dyess, en Texas.
Aunque su uso no implicó bombardeos directos, su presencia tuvo un alto valor disuasivo y operativo, y cada uno de los aviones representa una inversión multimillonaria que supera ampliamente el presupuesto anual de muchos municipios en América Latina.
En el terreno, la captura de Maduro requirió el ingreso de helicópteros de operaciones especiales, como los MH-47G Chinook, con un costo aproximado de 78.5 millones de dólares, y los UH-60M Black Hawk, valuados en alrededor de 31.5 millones de dólares.
Estas aeronaves fueron clave para el aterrizaje del Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales, encargado del contacto directo y la extracción del objetivo.
El operativo no se limitó al aire, pues también se desplegaron vehículos tácticos ligeros (JLTV), con un costo aproximado de 450 mil dólares por unidad, diseñados para resistir explosivos y fuego enemigo.
A nivel individual, cada soldado involucrado portó equipamiento, con fusiles de asalto NGSW/XM7, con un valor estimado de 12 mil dólares con accesorios; sistemas de visión nocturna de cuatro lentes Gpnvg que cuestan cerca de 40 mil dólares por unidad; radios de comunicación valuados en 15 mil dólares; pistolas de servicio estándar de 600 dólares; y granadas de aturdimiento con costo de 150 dólares cada una.
A todo ello se sumó el uso intensivo de drones, entre ellos el MQ-9 Reaper, cuyo costo ronda los 30 millones de dólares, y el RQ-170 Sentinel, un dron furtivo de vigilancia cuya presencia sobre Venezuela fue detectada en videos difundidos en redes sociales.
Estos sistemas permitieron una supervisión constante del espacio aéreo y del movimiento en tierra, reduciendo riesgos y afinando el momento exacto de la intervención.
Aunque el Departamento de Defensa de Estados Unidos publica regularmente los costos de adquisición de cada sistema de armas, no existe un desglose oficial que confirme cuántas unidades específicas se utilizaron ni el tiempo exacto de operación de cada una.
Para dimensionar esta operación, el valor del equipo desplegado equivale a más de mil ambulancias equipadas, 40 autobuses urbanos, o mil 500 autos de lujo.
Este es el equipo utilizado y su costo unitario aproximado
De acuerdo con estimaciones basadas en el documento del Departamento de Defensa de Estados Unidos (DoD)“Costo de adquisición del programa por sistema de armas”:
- Avión F-35 Lightning II: 104.7 millones de dólares
- Avión E-2D Hawkeye: 146 millones de dólares
- Caza F-15EX Eagle II: 112.8 millones de dólares
- Helicóptero MH-47G Chinook: 78.5 millones de dólares
- Helicóptero UH-60M Black Hawk: 31.5 millones de dólares
- Avión F/A-18 Super Hornet: 66.9 millones de dólares
- Dron MQ-9 Reaper: 30.0 millones de dólares
- Vehículo táctico ligero (JLTV): 450 mil dólares
- Fusil de asalto NGSW/XM7: 12 mil dólares
- Equipo de visión nocturna GPNVG (“Quad-Eye”): 40 mil dólares
- Radio de comunicación cifrada: 15 mil dólares
- Pistola de servicio M17/M18: 600 dólares
- Granada de aturdimiento: 150 dólares
AG