Para la presidenta del recién creado Tribunal de Disciplina Judicial, Celia Maya, la reforma judicial solamente dará resultados si se suman todas las partes que integran este sistema, desde colegios de abogados, jueces y magistrados.
En entrevista, la magistrada afirma que continúa la construcción de este organismo que vigilará el actuar de los jueces y estima que en un año se vea un nuevo Poder Judicial más sólido al concluir el proceso de la evaluación de los togados.
—¿Qué es el Tribunal de Disciplina Judicial y por qué se crea en este momento?—
Se crea porque desaparece un órgano del sistema de justicia judicial que fue el Consejo de la Judicatura, que había nacido en el (19)94 con aquella primera separación de que los ministros no estuvieran distraídos con la administración; entonces siempre tiene el propósito de que se dediquen más a la justicia los que se tienen que dedicar.
Y ahora estaba la queja de que se presentaban quejas y no caminaban, no había soluciones y quejas de que el Poder Judicial no funcionaba porque (había) jueces malos, magistrados que no funcionaban y que no estuvieran haciendo las cosas eficientemente no tenía ninguna consecuencia.
—¿Ha funcionado este modelo? ¿Representa una mejora?—
Es positivo que exista esta separación porque, cuando fui consejera, la presidenta del Consejo también encabezaba la Suprema Corte, es decir, concentraba la máxima autoridad. En la práctica, sus decisiones prácticamente se imponían y eso limitaba la autonomía y el equilibrio dentro del Poder Judicial.
—¿Cuántos jueces han sancionado?—
Generalmente, los asuntos que más recibimos son por hostigamiento laboral, debido a la alta carga de trabajo en los juzgados; prácticamente en todo el país estamos rebasados. Este tipo de quejas es el más recurrente y, hasta ahora, no hemos registrado casos de acoso sexual.
—¿Cómo cambió el Poder Judicial desde los integrantes que eran designados por otros motivos, ahora que son votados por los ciudadanos?—
Había mucho temor; platicaba por ahí que (temía que) hubiera problemas, por ejemplo, como se quedaba la mitad del anterior sistema, que eran de carrera, y la (otra) mitad llegó por elección, que no se fueran a llevar bien porque, pues, 'yo todos los años que estuve en la carrera, y tú nomás fuiste a una votación y al revés, a mí me eligió el pueblo y a ti te eligió un grupito chiquito'. La verdad es que yo creo que hay mucha disposición de jueces (y) magistrados de dar mejor servicio.
—¿Tiene más mérito el llegar por voto popular que haber tenido una carrera judicial?—
El que llegues por voto popular. No te puede anotar si no estás preparado para llegar, y acá era una ventaja también. Yo no puedo despreciar el sistema anterior; yo (me) beneficiaría (sic) en gran parte de ese sistema; si estuve 34 años de magistrada en Querétaro, pues fue porque vino la inamovilidad que dio el presidente Miguel de la Madrid.
Yo creo que sí es una nueva etapa; yo les diría y les comparto aquí que mi experiencia en las visitas que he ido haciendo, todavía no recorro todo el país, pero veo con satisfacción que vamos bien.
—¿Es posible hacer hoy un diagnóstico real sobre la corrupción de jueces y magistrados que incluso motivó la reforma judicial?—
Mira, yo vengo del Poder Judicial, entonces no creo que fuera tan profunda así; sin embargo, si vemos el crecimiento del crimen organizado y de todo ese tipo de situaciones que estamos viviendo y que tiene y que pasan por los juzgados, pues también es muy válida la sospecha y es muy válido pensar que a veces no te explicas cómo alguien pudo haber salido.
—¿Cuál ha sido el principal reto ahorita?—
Miren, es realmente todo junto porque, pues ya les digo, avanzamos en darnos reglamentación, pero, pues con la cuestión de diferentes opiniones, ya está, también ya estamos dispuestos a revisarla y se va a hacer, entonces en eso avanzar. Las estructuras, el tener más personal, sobre todo el personal capacitado.
—¿Cuántos tipos de sanciones hay?—
Empezamos desde siempre con una amonestación. Por ejemplo, que le gritó, que le llamó la atención en mal tono y el otro realmente se sintió ofendido; si vemos que no fue nada más accidentalmente una vez, sino que el titular ya lo tomó de costumbre el gritarle, bueno, puede ser una amonestación, privada o pública.
Puede ser una sanción si ya es muy grave lo que hace, de una suspensión en el cargo, y podemos llegar hasta el cese; entonces ahí está la escala, más o menos.
Aquí la plática completa
Ahora | #CaféMILENIO con Celia Maya (@CeliaMayaGar), presidenta del Tribunal de Disciplina Judicial
— Milenio (@Milenio) March 2, 2026
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—¿Ha tenido alguna queja con alguno de los ministros y ministras?—
No, todavía no tenemos ninguna, todavía no. La verdad es que para que nos llegue necesitan mandarnos una queja y si llegó una queja, nosotros tendremos que hacer la investigación correspondiente y, de ser procedente, pues nosotros no los podemos sancionar; tendríamos que mandarlo al Senado de la República para el juicio político. Pero hasta ahorita no ha habido.
—¿Cuánto tiempo cree que les tome a todo el sistema en general superar la curva de aprendizaje?—
Pues mira, yo creo que sí lo vamos a lograr también en el año porque ahorita la evaluación también va a servir para eso. La evaluación, ahorita que ya terminó en todas las etapas de la evaluación, la primera fue el examen; después tenemos también porque ahora no se califica nada más el conocimiento.
Ahora también hay que ver: ¿cómo se está desempeñando el juez en el trato con su personal? ¿Cómo se está desempeñando con la ciudadanía? ¿Cómo lo ven? Entonces, en cuanto esté eso, vamos a decidir si es satisfactorio.
—¿Ya hay algún juez sancionado (o) inhabilitado?—
Las medidas que hemos dictado ahorita contra los jueces todavía no son definitivas, estamos en el procedimiento, pero se han suspendido como a cuatro personas porque se ha visto que su actuar, pues, no es muy correcto y dice uno: "Si te dejo seguir haciendo esto, ¿qué vas a hacer?.
Todavía ninguno de los nuevos está en resolución; de los que hemos sacado resolución, son de los que recibimos, y les digo que había algunos que merecían sanción hasta de suspensión, pero como ya no están, les podemos poner la inhabilitación.
—¿Estamos ahorita en condiciones para realmente ir a una próxima elección judicial?—
Bueno, yo creo que eso sí lo tienen que ver definitivamente, lo que les toca, porque podemos dar opiniones. Yo digo, yo lo que veo digo, bueno, ya los jueces que están ahorita para el (20)27, pues también ya quieren como que se llegue el 27 como para definir su situación y se quedaron porque quieren ir a la elección y hay mucha gente de fuera que quiere entrar.
—¿Sería conveniente?—
Yo creo que pudiera y que sí debe ser porque es una elección muy intensa esta; habría que pensarlo, pero, sin embargo, si se hace, la afrontaremos para cuando lleguen los nuevos, pero la situación es que, para la gente, para fijarse en los jueces, va a votar por presidentes municipales, por gobernadores en su estado; son muchas elecciones.
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