M+.- En la historia personal y política de Xavier Becerra hay una cifra que resume mejor que cualquier discurso político el largo camino recorrido por su familia desde Jalisco hasta las puertas de la gubernatura de California: 12 dólares.
Era, según el propio candidato demócrata a gobernador de California, todo el dinero que llevaban sus padres cuando decidieron establecerse en Sacramento a comienzos de la década de 1950, después de intentar construir una vida en México.
Su madre María Teresa, nacida en Guadalajara, y su padre Manuel, nacido en Sacramento pero con raíces jaliscienses y criado en Tijuana, no tenían estudios universitarios ni un patrimonio que les permitiera vislumbrar un futuro cómodo, pero lograron sacar adelante a sus 4 hijos y enviarlos a la universidad o las fuerzas armadas.
“Mis padres… llegaron a California con 12 dólares en el bolsillo y vivieron el ‘sueño californiano’. Mis tres hermanas y yo pudimos vivir ese sueño”, dijo Becerra durante un debate televisado con sus rivales a la gubernatura.
“Pero no es algo fácil, hay que trabajar duro. Mi madre, incluso hoy, sigue haciendo sus compras con cupones; es algo que aprendes al crecer”, dijo a MILENIO.
Orígenes humildes
Nacido el 26 de enero de 1958 en Sacramento, Xavier fue el tercero de la familia y el único varón. Estudió en la escuela pública C. K. McClatchy High School, donde obtuvo buenas calificaciones y mostró una inclinación particular por las ciencias y las matemáticas. Su interés inicial no era el estudio del derecho o la política.
Una anécdota, capturada en su biografía oficial del Congreso, se ha convertido en uno de los episodios más recordados de su juventud: un estudiante de familia trabajadora consiguió entrar a una de las universidades élites más prestigiosas de Estados Unidos utilizando un formulario que un amigo estaba a punto de desechar.
“Cuando un amigo tiró a la basura una solicitud de admisión a la prestigiosa Universidad de Stanford, Becerra la llenó y fue aceptado. Se especializó en economía y, en 1980, se convirtió en el primer miembro de su familia en obtener una licenciatura”, señala.
Cuatro años más tarde obtuvo su doctorado en Leyes. Conoció a su esposa, la Dra. Carolina Reyes. Tienen tres hijas: Clarisa, Olivia y Natalia.
Dos episodios marcaron su decisión de acercarse a la política: haber trabajado con la Barrio Alliance, que ofrecía tutoría de estudios a niños de bajos ingresos, donde se conmovió por las inequidades que sufren los estudiantes latinos, y una estafa a sus padres, que fueron despojados de una parte de sus ahorros y no pudieron recuperarlos por falta de una asesoría legal adecuada.
Trayecto Profesional
Al salir de la universidad, Becerra trabajó inicialmente para la Legal Assistance Corporation of Central Massachusetts en casos de trastornos mentales, pero después decidió regresar a California. En 1996 fue elegido a la Asamblea estatal y en 1992 ganó un escaño en el Congreso federal, en Washington, donde permaneció 24 años.
En 1997 hizo historia al convertirse en el primer legislador hispano en integrar el poderoso Comité de Medios y Arbitrios (Ways and Means), responsable de la legislación sobre impuestos, comercio, Seguro Social y Medicare.
Ese mismo año asumió la presidencia del “Caucus” (bancada) hispana del Congreso, desde donde impulsó la defensa de los inmigrantes, las familias trabajadoras y el acceso a la educación.
En 2001, Becerra buscó sin éxito la alcaldía de Los Ángeles (quedó en sexto lugar), pero en 2017 fue designado por el gobernador de California, Jerry Brown, como procurador general. Durante la presidencia de Joe Biden, fue designado como secretario de Salud, desde donde supervisó la respuesta del gobierno federal a la pandemia del covid.
Gubernatura
Ahora Becera enfrentará al republicano Steve Hilton, respaldado por el presidente Donald Trump, en una elección que determinará quién sucederá al gobernador demócrata Gavin Newsom. La más reciente encuesta de The Hill/Decision Desk lo coloca con 21 puntos porcentuales sobre su rival MAGA.
Si triunfa, Becerra será el primer gobernador latino elegido directamente para ese cargo en la historia de California y el primero de ascendencia mexicana que ocupe la gubernatura desde Romualdo Pacheco, quien ejerció brevemente el poder en 1875, hace 151 años, después de ascender desde la vicegubernatura.
Su promesa es recuperar las oportunidades de prosperidad para todos los californianos con un gobierno eficiente y comprometido con las necesidades de las familias trabajadoras. Sus prioridades incluyen facilitar el acceso a viviendas asequibles, reducir los costos de servicios y aprovechar su experiencia política para defender los intereses de California frente a las políticas de Donald Trump.
Posturas
Xavier Becerra combina posiciones liberales en inmigración, aborto y armas con una política económica intervencionista que busca reducir el costo de vida de las familias trabajadoras de California.
Reforma migratoria: apoya una reforma integral que ofrezca vías de regularización a inmigrantes indocumentados, proteja a los dreamers y limite las deportaciones indiscriminadas.
Frontera con México: reconoce el derecho de Estados Unidos a controlar sus fronteras, pero rechaza el muro de Trump y las medidas migratorias que vulneren derechos constitucionales.
Cooperación con México: propone fortalecer las relaciones comerciales y económicas, ampliar la cooperación sanitaria y atender problemas fronterizos compartidos, como la contaminación del río Tijuana.
Combate al narcotráfico: respalda las operaciones contra organizaciones criminales y la cooperación entre autoridades estatales y federales para perseguir a los cárteles. Como fiscal general de California, encabezó acciones contra redes de tráfico de drogas y lavado de dinero.
Control de armas: respalda restricciones a las armas de asalto, los cargadores de alta capacidad y las armas sin número de serie, además de verificaciones de antecedentes más estrictas.
Economía: propone reducir los costos de vivienda, electricidad, seguros y medicamentos mediante una mayor regulación gubernamental. Apoya impuestos progresivos, aunque se opone a la Proposición 40, que busca imponer una tasa de cinco por ciento a las grandes fortunas.
AH
