M+.- Las elecciones intermedias en Estados Unidos, que en Nueva York ya se encuentran en marcha desde la semana pasada con las jornadas de voto anticipado, representan el último escollo para llegar al Congreso de dos candidatas neoyorquinas que integran una creciente corriente socialista dentro del Partido Demócrata, y cuya figura predominante es el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani.
Se trata de Darializa Ávila Chevalier y Claire Valdez, quienes, según diversas encuestas consultadas por MILENIO para esta investigación, tienen más del 90 por ciento de probabilidades de ganar sus distritos.
De concretarse su victoria y la de otros tres candidatos de la misma corriente política que ganaron las primarias y se perfilan como favoritos, la bancada socialista en el Congreso estadunidense pasaría de dos a siete legisladores para el siguiente periodo.
El hecho no es menor. Si bien el número de representantes en la Cámara Baja estadounidense asciende 435, de los que se perfila que los demócratas podrían obtener más de la mitad, la victoria de estos candidatos se consumará en detrimento de otros perfiles más tradicionales de ese partido, que ya no parecen gozar del apoyo mayoritario del electorado.
De hecho, en la elección primaria, Ávila Chevalier derrotó por cuatro puntos al congresista demócrata Adriano Espaillat, quien buscaba competir por un nuevo ciclo tras haberse reelegido en cuatro ocasiones previas, y que gozaba del respaldo de importantes dirigentes demócratas, incluida la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul.
La “amenaza del comunismo” rechazada por Trump
El común denominador de Ávila Chevalier y de Claire Valdez es el apoyo público del alcalde Mamdani desde finales del año pasado, con quien comparten e impulsan una agenda de políticas públicas enfocadas en acciones sociales como ampliar el acceso a la vivienda, fortalecer los derechos laborales, establecer cobertura médica universal, abolir al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y restringir la asistencia militar estadunidense a Israel.
Estas propuestas han sido caricaturizadas y atacadas por los sectores políticos conservadores, principalmente identificados con el Partido Republicano y con el movimiento MAGA (Make America Great Again) del presidente Donald Trump, los cuales acusan a Chevalier y compañía de ser “candidatas comunistas”, que representan una supuesta “amenaza existencial” para la sociedad moderna estadounidense.
Chevalier y Valdez han rechazado la referida etiqueta, pero reconocen su identidad como candidatas de izquierda y políticas socialistas, dentro de un movimiento en que figuran también otros perfiles ya conocidos a nivel nacional como el del senador Bernie Sanders y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, esta última potencialmente presidenciable.
Chevalier y Valdez: un ascenso meteórico
Desconocidas públicamente hasta hace apenas dos años, los perfiles de Darializa Ávila Chevalier y Claire Valdez cobraron notoriedad nacional tras sus victorias en las elecciones primarias de junio, pues fueron interpretadas por la prensa estadunidense y por los analistas como la confirmación de que la popularidad de Mamdani era capaz de crear una corriente ganadora.
En el caso de Claire Valdez, compite por el Distrito 7 de Nueva York que comprende Brooklyn y Queens, y aspira a ocupar el escaño que dejará la congresista demócrata Nydia Velázquez, quien decidió no buscar la reelección. Su rival en la elección intermedia es el republicano Milvin Rovera.
La relación con el actual alcalde de Nueva York es estrecha, pues Valdez, quien actualmente es asambleísta de la ciudad, fue una de las primeras políticas en expresar en octubre de 2024 su respaldo total al entonces candidato Mamdani, en un momento en que no era claro si los neoyorquinos se decantarían por una persona de un perfil que algunos calificaban como “radical”.
En noviembre del año pasado, luego de que la congresista Nydia Velázquez anunció que no buscaría la reelección, fue Mamdani quien convenció a Claire Valdez de buscar la candidatura por ese distrito, y le adelantó que contaría con su apoyo desde el inicio, lo que se materializó públicamente desde enero, cuando arrancó la campaña.
En la elección primaria, Claire Valdez se impuso de forma aplastante, por casi 20 puntos, al presidente del condado de Brooklyn, Antonio Reynoso, un demócrata de posiciones más cercanas al centro y que había recibido el apoyo de la congresista saliente Velázquez.
Darializa Ávila Chevalier compite por el Distrito 13 de Nueva York, que comprende los barrios de Harlem, Washington Heights, Inwood y zonas del Bronx. Se trata de áreas con alta concentración de población negra, hispana y de otras minorías. Su rival por el Partido Republicano es el concejal Manuel Williams.
Ávila Chevalier también participó como organizadora territorial en la campaña que llevó a Mamdani a ganar la alcaldía de Nueva York. En enero de 2026, comenzó su empresa para competir por su distrito tras recibir el respaldo de varios líderes sindicales y políticos locales socialistas y, en mayo, Mamdani le expresó públicamente su respaldo.
Aunque la elección primaria fue disputada, Ávila Chevalier logró imponerse por cuatro puntos al aun congresista Adriano Espaillat, quien sumaba importantes apoyos del Partido Demócrata en Nueva York para su reelección, entre ellos el de la gobernadora Hochul y el de la fiscal Letitia James.
Potencial bancada socialista
Aunque en Nueva York la figura de Mamdami ha potencializado a las candidatas que simpatizan con la corriente socialista, de forma simultánea otros candidatos con un perfil ideológico y político similar también se perfilan como amplios favoritos para obtener posiciones en el Congreso tras haber triunfado en las primarias de junio.
Se trata de Chris Rabb, quien compite por el Distrito 3 de Filadelfia; Melat Kiros, por el Distrito 1 de Colorado, y Donavan McKinney, que va por el Distrito 13 de Detroit. Todos ellos, al igual que Chevalier y Valdez, forman parte del movimiento Demócratas Socialistas por América (DSA).
De concretarse sus victorias, la bancada de candidatos demócratas que se identifican como socialistas crecería de dos a siete legisladores, pues se sumarían a Rashida Tlaib y Alexandria Ocasio-Cortez, cuya reelección también parece inminente en la elección intermedia de noviembre.
En Estados Unidos, esto se ve como un golpe sobre la mesa política y estratégica. Primero, por la confirmación de que ya no es un fenómeno aislado la imposición de candidatos socialistas sobre figuras tradicionales; y segundo, porque se podría integrar un peso específico para incidir en la decisión del legislador que debe liderar la eventual mayoría en la cámara baja.
Una investigación del diario estadunidense Wall Street Journal publicada en octubre señala que integrantes de DSA están explorando la posibilidad de coordinarse como bloque parlamentario para negociar prioridades legislativas, posiciones dentro de comités y eventuales cambios en la conducción demócrata.
MD
