Venezuela atraviesa el peor desastre natural registrado en la última década; ante un doble terremoto, la ayuda de cuerpos de emergencia es indispensable para escarbar entre las ruinas —que alguna vez fueron puntos de reunión de familias— y salvar una gran cantidad de vidas en el menor tiempo posible.
Países como República Dominicana, Chile, Argentina, El Salvador y México han enviado tropas con elementos de sus fuerzas armadas, binomios caninos, cuerpos especializados en el rescate en situaciones de emergencia, así como voluntarios civiles, con los cuales han logrado sacar con vida a 10 mil 571 personas, según informó el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
Dicha cifra es apenas una tercera parte de las personas que se estimaba que se encontraban en las zonas de Caraballeda y Catia La Mar, en La Guaira —foco rojo de las edificaciones colapsadas—, entre las que se incluyen residentes y turistas que vacacionaban en el destino de playa.
Sin embargo, las personas no han sido las únicas afectadas por esta tragedia, pues los videos revelan una situación que también impactó a las mascotas, que han sido sacadas poco a poco de los montones de concreto y de los edificios en riesgo de colapso. Al igual que todas las víctimas, aún les queda una batalla que enfrentar, pues no existe un plan de contingencia a largo plazo que los atienda.
Las otras víctimas del terremoto: el rescate de perros y gatos
Alexander Espejo, director de Servicios Veterinarios, con sede en Caracas, es uno de los profesionales en atención a animales que laboran en la zona, brindando primeros auxilios a los perritos y gatos que salen desorientados y que experimentan ansiedad por el entorno cambiado y la ausencia de sus familiares.
Estimaciones...¿Cuántos animales viven en Venezuela?
Dimensionar la tragedia animal es complejo. Según la asociación Aproa, en Venezuela habitan unos 12 millones de perros y gatos, es decir, hay una mascota por 2.9 habitantes. Siguiendo esta proporción, se estima que tan solo en La Guaira —una ciudad con 300 mil habitantes, según CNN— residían alrededor de 126 mil mascotas.
Aunque la cifra exacta de animales afectados es incalculable, el experto compartió con MILENIO que, junto a sus colegas, lograron rescatar y atender a un aproximado de 300 animales hasta el domingo 28 de junio.
Espejo señala que la labor no es fácil. Si bien los ladridos han ayudado a localizar a varios perros, muchos animales se mueven por el miedo —especialmente los gatos— y buscan refugio en lo profundo de las ruinas para protegerse.
Ante esa paranoia, recomendó a los equipos de búsqueda acercarse a los animalitos con calma y hablarles suavemente, además de llevar protección, pues por el estrés podrían reaccionar de forma violenta y atacar si se sienten en peligro.
“La persona que se vaya a encargar de rescatarlos necesita tener la capacidad y los equipos necesarios para poder sacarlos de los sitios donde se encuentren, como los guantes de carnaza, por ejemplo, para los gatos, para evitar arruños, mordidas, collares, lazos, para sacar a los perritos grandes y evitar que los vayan a morder, porque en esos momentos ellos no pueden reaccionar”, compartió.
Deshidratación severa y estrés postraumático, las secuelas del derrumbe en las mascotas
En la búsqueda en zonas destruidas por terremotos, el tiempo es oro, pues se ha identificado que en las primeras 72 horas las probabilidades de encontrar a personas con vida son más altas que pasando ese periodo. Sin embargo, esto también depende de otros factores como la disponibilidad de aire y agua, así como las lesiones por el derrumbe.
En el caso de los animales, el pronóstico es similar, pues el veterinario señala que pueden llegar a sobrevivir hasta cinco días bajo los escombros, según el tamaño y el calor en la zona, un factor crítico en La Guaira, donde el termómetro ha superado los 30 grados.
“Los perritos grandes tienden a gastar mucha más energía tratando de movilizarse, ladrando, que un perro más pequeño o un gato, que tienden a tener la costumbre de, en estos casos, esconderse o quedarse en un mismo sitio. Podrían durar un mínimo de, este, 5, 7 días, inclusive, sin agua y sin alimento, pero estarían en un estado bastante crítico. Lo que más preocupa en esto es la deshidratación, que se deshidrata muy, muy rápido”, explicó.
“Es una zona muy caliente, por lo menos donde estamos trabajando ahorita. La humedad no ayuda, porque se hace un calor mucho más sofocante y, bueno, estando bajo escombros, lo que serían los problemas de inmovilidad que producirían que los riñones se vean mucho más afectados por la deshidratación también”, detalló.
Además, las heridas van más allá de lo físico. Los animales también presentan estrés postraumático, el cual se manifiesta como intentos de huida cuando ven multitudes o escuchan mucho ruido; pero esta reacción irá disminuyendo con el tiempo.
Particularmente, Alexander Espejo ha atendido a por lo menos diez animales en la zona y el cuadro clínico más frecuente que se presenta en este caso es deshidratación severa, heridas cortantes, problemas respiratorios por inhalación de polvo y barro, además de un estado generalizado de shock.
La crisis que viene: impacto económico y la amenaza de un abandono masivo
Los médicos veterinarios que siguen brindando sus servicios de forma gratuita en la zona trabajan impulsados por el juramento que hicieron en su formación y sin apoyo gubernamental o privado.
Sobreviven por las donaciones de la sociedad civil, aunque indicó que es urgente mantener los suministros como alimentos, gasas, guantes y medicinas para mascotas, ya que los suministros médicos se van agotando.
@servicios_veterinario 8:58pm Aún seguimos en la Guaira ???????????? por favor cuidense, ya no bajen más motos, todos queremos ayudar Pero está todo colapsado de carros y motos mucho ruido y gente.. para emergencias puedes escribir al dm o al 04127053338 apoyo con atención primaria Gratuita #Laguaira #ayuda #terremoto #veterinarioenlaguaira #caracas
♬ Boundless Worship - Josué Novais Piano Worship
Impacto económico
El panorama futuro en esta zona de Venezuela es desalentador. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo indica que los daños físicos equivalen a seis mil 700 millones de dólares, impulsados por las pérdidas en vivienda y activos económicos.Estas cifras todavía no contemplan los daños a la infraestructura ni los costos de reconstrucción a largo plazo, por lo que, sumado a las afectaciones en otros sectores, los ingresos de las familias se verán severamente afectados, lo que significa que los sobrevivientes podrían no contar con los recursos para cuidar a su mascota.
Al no existir un financiamiento fijo para los cuidados médicos de los animales rescatados, tampoco hay un plan de contingencia gubernamental para reubicar a los que ya fueron estabilizados.
Por lo pronto, las organizaciones dedicadas al rescate de perros y animales callejeros y la propia sociedad civil han colaborado para ayudar a difundir los datos de los rescatados que tienen placa de identificación, así como brindarles un refugio a los que lamentablemente quedaron huérfanos y ahora están en búsqueda de un nuevo hogar.
“Es muy probable que aumente el abandono de animalitos en estos momentos. Y sí, sí, bueno, tenemos un caso severo grave de animalitos abandonados y que están en situación de calle”, concluye Espejo, temiendo una nueva crisis que se asoma bajo los escombros.
—Con información de la Agencia EFE
PNMO