M+.- La tragedia que mantiene en luto a Venezuela también movilizó la solidaridad de rescatistas mexicanos.
Los coahuilenses Javier Alvarado y Miguel Cervantes, integrantes de la Fundación 911 México que hablaron con MILENIO, emprendieron el viaje hacia el país sudamericano para integrarse a las labores de búsqueda y rescate de personas atrapadas entre los escombros, luego del terremoto de magnitud 7.5 que sacudió la región norte y que ya es considerado uno de los desastres naturales más devastadores en la historia reciente de esa nación.
Ambos rescatistas, originarios de Ciudad Acuña, Coahuila, se sumaron al Grupo Topos Azteca, organización reconocida internacionalmente por su participación en emergencias de gran magnitud.
Además, representan a la Fundación 911 México, que absorbió los gastos del viaje, hospedaje y alimentación, así como al Cuerpo de Bomberos, instituciones desde las que han construido una trayectoria de más de 25 años al servicio de la población.
La misión es localizar sobrevivientes y colaborar en las tareas de recuperación de víctimas en una carrera contrarreloj, donde cada minuto puede representar la diferencia entre la vida y la muerte.
Experiencia en escenarios de desastre
La participación de Javier Alvarado y Miguel Cervantes no es nueva. En otras ocasiones ya han viajado a distintos países para participar en misiones de rescate.
Durante más de dos décadas han intervenido en incendios estructurales, inundaciones, derrumbes, accidentes carreteros, explosiones y múltiples emergencias de alto riesgo, adquiriendo una experiencia que hoy los coloca entre los especialistas mexicanos convocados para atender catástrofes internacionales..
En 2023, Javier Alvarado participó en las labores de búsqueda tras el devastador terremoto registrado en Turquía, donde colaboró junto con brigadas internacionales para localizar personas atrapadas bajo edificios colapsados.
Más recientemente, junto con Miguel Cervantes, integró la delegación de la Fundación 911 México que brindó apoyo en el estado de Texas, Estados Unidos, durante las severas inundaciones que afectaron a diversas comunidades y dejaron decenas de personas damnificadas.
Cada una de esas misiones fortaleció su preparación técnica y operativa, experiencia que ahora ponen nuevamente al servicio de quienes más lo necesitan.
Mensajes de apoyo
Antes de su partida, la Fundación 911 México difundió un mensaje en el que expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y deseó éxito a sus integrantes durante esta nueva misión humanitaria.
"Hoy nos solidarizamos con nuestros hermanos de Venezuela. Sabemos que aún existen personas atrapadas con vida, por lo que el tiempo de respuesta es esencial. Deseamos a Javier y Miguel el mayor de los éxitos en esta misión y esperamos su regreso con bien".
La publicación generó decenas de muestras de apoyo en redes sociales. Compañeros pertenecientes a corporaciones de Protección Civil, cuerpos de bomberos y grupos de rescate de Coahuila y de otros estados del país enviaron mensajes de reconocimiento, destacando el compromiso, profesionalismo y valentía de ambos elementos.
Para muchos de ellos, representar a México en una emergencia internacional es motivo de orgullo, pero también implica una enorme responsabilidad al trabajar en escenarios donde el riesgo permanece latente debido a las constantes réplicas y al colapso de estructuras.
Ya trabajan en la zona del desastre
Javier Alvarado y Miguel Cervantes ya forman parte del contingente desplegado por Topos Azteca en las zonas más afectadas por el terremoto.
Las brigadas trabajan con equipos especializados para detectar posibles sobrevivientes bajo toneladas de concreto, acero y otros materiales.
Además de las labores de búsqueda, colaboran en la recuperación de cuerpos, donde ya han tenido resultados, y en la evaluación de estructuras dañadas para reducir riesgos tanto para los rescatistas como para la población.
Las jornadas se desarrollan prácticamente sin descanso, debido a que durante las primeras horas y los primeros días posteriores al sismo aumentan las posibilidades de localizar personas con vida.
Una emergencia de dimensiones históricas
El pasado 24 de junio, Venezuela fue sacudida por un doble evento sísmico de magnitudes 7.2 y 7.5, con apenas 39 segundos de diferencia, provocando el colapso de miles de viviendas, edificios públicos, hospitales y escuelas, principalmente en los estados de La Guaira y Carabobo.
Desde entonces se han registrado cientos de réplicas que continúan complicando las labores de rescate y mantienen en alerta permanente a la población.
La magnitud del desastre obligó a la movilización de brigadas especializadas de distintos países, así como de organismos internacionales que coordinan la ayuda humanitaria para atender a miles de personas que perdieron sus hogares.
Las autoridades venezolanas, junto con equipos internacionales, mantienen activos los operativos de búsqueda, mientras hospitales de campaña y centros de atención temporal brindan asistencia a los sobrevivientes.
De acuerdo con los reportes más recientes, miles de personas permanecen desplazadas y aún existen familias que esperan noticias de seres queridos desaparecidos. La infraestructura hospitalaria y los servicios básicos presentan afectaciones importantes, lo que ha complicado la atención de la emergencia.
En medio de esta crisis humanitaria, la presencia de rescatistas mexicanos representa una esperanza para quienes permanecen bajo los escombros y para las familias que aguardan noticias de sus seres queridos.
Con su experiencia, disciplina y vocación de servicio, Javier Alvarado y Miguel Cervantes vuelven a portar el nombre de Coahuila y de México en una de las misiones de rescate más complejas de los últimos años, motivados por una solidaridad que no conoce fronteras cuando el objetivo es salvar vidas.
