M+.- Los agentes del ICE han cambiado de táctica: ahora privilegian operativos furtivos o exprés, a bordo de coches rentados y sin insignias oficiales, luego de que los realizados a gran escala en calles de Nueva York se vieran afectados y en algunos casos frenados por manifestaciones ciudadanas y la propia complejidad urbana.
La estrategia, para la administración del presidente Donald Trump, ha resultado exitosa. El Departamento de Seguridad Interna ha reportado un incremento del 400 por ciento en las detenciones de migrantes en Nueva York pese a tratarse de una “ciudad santuario”, donde las autoridades locales no colaboran con estrategias federales antinmigrantes.
Datos de organizaciones civiles consultados por MILENIO indican que el 93 por ciento de los migrantes detenidos este año en Nueva York son de origen latino, muchos de ellos emboscados cuando caminaban al trabajo o al supermercado, a comprar leche o pañales.
Entre las personas aseguradas se encuentran menores de edad que, en muchos casos, han sido obligados a comparecer sin apoyo de adultos ni abogados ante las cortes migratorias en Manhattan y, pese a ello, han sido procesados para su deportación.
Bajo llamados como “dejen de secuestrar a nuestros vecinos”, colectivos de activistas y voluntarios han comenzado a organizarse para preparar y difundir nuevas estrategias que permitan alertar a las comunidades de cómo se están realizando estas operaciones, además de diseñar acciones en contra de las empresas que rentan al ICE los autos para esos operativos.
Emboscadas migrantes
En 2025, al igual que lo hicieron en otras partes del país, los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) desplegaron en Nueva York algunos operativos a gran escala similares a redadas con la finalidad de detener, por ejemplo, a migrantes provenientes del Caribe o de África que han establecido comercios informales sobre la vía pública en barrios como Chinatown o el centro de Manhattan.
A su vez, desplegaron estrategias de detenciones de migrantes en zonas federales como los juzgados y cortes migratorias en el sur de la ciudad. Decenas de personas fueron aseguradas cuando, de forma voluntaria, acudían a una cita de su proceso.
Sin embargo, a principios de 2026, estas acciones perdieron eficacia por diversos factores, entre ellos, la organización de activistas y ciudadanos para impedir en las calles estrechas de la ciudad el desplazamiento de los vehículos del ICE.
Además, la negativa de la policía de Nueva York a participar en las acciones de migración (salvo casos específicos de personas con antecedentes penales) volvió más complicado el éxito de los operativos grandes.
Dos jueces federales emitieron órdenes expresas para prohibir que los agentes de migración pudieran continuar con los despliegues operativos en las cortes de migración.
En ese contexto, desde febrero de este año el ICE comenzó a desplegar una estrategia que ya había implementado en una primera fase en el núcleo urbano de Minnesota y que consiste en operativos “exprés o furtivos”.
Dicha estrategia, según lo explicado a MILENIO por activistas de la organización 18 Million Rising, que pidieron no dar detalle de su identidad, consiste en “emboscar” a ciertos migrantes interceptándolos en la calle o en algún establecimiento público con un grupo reducido de agentes que viajan sin insignias, sin sirenas y en vehículos rentados a empresas particulares.
“Son operativos que están haciendo directamente en las comunidades de migrantes, pero lo hacen tan rápido y de forma encubierta que es difícil que la comunidad reaccione o que te des cuenta de que está pasando. Están emboscando a las personas así, casi como si fueran secuestros”, indicó una de las activistas.
Aunque son operaciones de menor escala que, por ejemplo, una redada en un centro de trabajo, se trata de detenciones mucho más rápidas y frecuentes. Estos operativos ráfaga derivan con frecuencia en la detención indiscriminada de personas sorprendidas en el momento, aun cuando no se trate del supuesto “criminal” que estaba siendo rastreado.
Los barrios latinos de Nueva York, como Sunset Park en Brooklyn o algunos otros en Queens, Bronx y Nueva Jersey, se han vuelto epicentros de estas acciones furtivas. El medio local The City Reporter ha documentado múltiples casos de latinos que fueron detenidos por los agentes del ICE mientras desarrollaban su vida cotidiana.
Por ejemplo, Christian, de Ecuador, fue arrestado mientras estaba sentado afuera de su vehículo; Fernando, de México, fue detenido cuando caminaba a recoger a su hija de una práctica de futbol; Máximo, de Guatemala, fue arrestado mientras compraba leche para sus hijas; Elmer, de México, fue detenido mientras acompañaba a su esposa a una cita médica; Luis, de Colombia, fue detenido cuando esperaba por un café pese a ser débil visual.
"Más del 93 por ciento de las personas detenidas en las calles de la zona que presentaron demandas eran originarias de países latinoamericanos, aunque los latinos representan apenas el 66 por ciento de los inmigrantes sin estatus legal (sic) en la región.
"Los arrestos han conmocionado a los vecindarios latinos, ya que las personas desaparecen en momentos tan cotidianos como cuando van a comprar leche, pasean a su perro, sacan la basura o recogen a sus hijos de los entrenamientos de fútbol", señala la investigación de The City Reporter.
Con los niños… también
El despliegue de estos operativos a cargo del ICE ha tenido un efecto colateral: menores de edad son detenidos en las acciones sorpresa, o quedan sin protección luego de que sus tutores fueran asegurados por los agentes migratorios.
Aun sin tener un tutor que responda por ello y sin abogados de por medio. Tan solo entre finales de junio y principios de julio, aproximadamente 300 niños fueron presentados en la corte migratoria de Manhattan, de los cuales apenas una cuarta parte contaba con un representante legal designado.
The City Reporter documentó que, pese a esta situación, la jueza de inmigración Lisa W. Ling ha procesado a niños hasta de seis años de edad a los que ha llegado a plantear preguntas como “¿Por qué viniste a los Estados Unidos?", "¿Tienes miedo de regresar a tu país?", "¿Pudiste ir a la escuela?". En todos los casos, los menores son incapaces de responder adecuadamente.
De acuerdo con estimaciones de las organizaciones civiles, actualmente hay unos mil 300 menores de edad bajo proceso en las cortes migratorias solo en Nueva York. La mayoría de ellos carece de abogado, pues el gobierno del presidente Donald Trump dejó expirar un contrato que se renovaba de forma anual para servicios de asesoría legal a personas incapaces de contratar un abogado.
Como contramedida, el gobierno del estado de Nueva York, encabezado por Kathy Hochul, anunció un paquete de 7.25 millones de dólares para firmar, a la brevedad, un contrato que permita dar servicios de representación legal a los menores de edad con procedimientos abiertos en las cortes migratorias del estado.
Sabotaje a renta de autos
A la par de los esfuerzos institucionales, distintos colectivos en Nueva York han puesto en marcha iniciativas y estrategias para visibilizar, denunciar y obstaculizar las estrategias de ICE en la ciudad. Una de ellas es la campaña Enterprise Drop ICE, con la que se busca forzar que cese la renta de autos particulares a estos agentes.
El domingo 16 de agosto, los integrantes del colectivo realizaron una sesión informativa en una cafetería ubicada en el barrio Prospect Lefferts Gardens en Brooklyn, con la finalidad de informar a los ciudadanos de las estrategias implementadas por el ICE y la forma en cómo pueden unirse a la acción conjunta.
Los organizadores explicaron a MILENIO que la compañía estadunidense Enterprise Rent-A-Car ha sido el principal proveedor de automóviles para los agentes del ICE. Antes de Nueva York, se empleó la misma táctica en Minnesota, en el contexto de la operación Metro Surge, donde más de 4 mil personas fueron arrestadas con la ayuda de estos vehículos.
En ese contexto, el plan al que han convocado los activistas consiste en llevar a cabo la renta de un vehículo de dicha empresa para el fin de semana laboral del Día del Trabajo, es decir, para el periodo del 4 al 7 de septiembre.
Luego, al llegar el primer día de dicho puente, se invita a los usuarios a presentar una queja en el mismo servicio de la empresa con la leyenda Drop ICE Now y cancelar la renta del auto.
"Aunque es algo simbólico, creemos que si muchas personas participan en esto, no solo podemos mandar un mensaje claro de lo que ocurre, sino que además podemos afectar la cantidad de autos disponibles de la empresa. Y que sepan que no se pueden meter con nuestros vecinos sin que haya consecuencias", explicó una de las organizadoras.
ksh