M+.- Cerca de 14 años después de haber sido presentado como un símbolo del progreso y de la política de vivienda del chavismo, el desarrollo Hugo Chávez Frías, en La Guaira, Venezuela, terminó convertido en la tumba de los que creyeron en el comandante, como lo pudo comprobar MILENIO.
El 2 de enero de 2014, durante la presentación del conjunto habitacional, el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, celebró públicamente el proyecto y destacó el origen de la obra.
“Gracias a la cooperación con Turquía, porque esta es una empresa turca trabajando y trayendo tecnología, trayendo maquinaria, construyendo este conjunto residencial como pueden verlo ahí está la imagen, construyendo frente al mar”, dijo durante el acto oficial.
El proyecto fue presentado como una solución habitacional para familias de bajos recursos. Algunas viviendas fueron entregadas y otras fueron pagadas por sus ocupantes, quienes vieron en ese lugar la oportunidad de tener una casa propia, de acuerdo con archivos consultados por MILENIO para este reportaje.
Con remaches y aluminio: el proyecto habitacional de Chávez
Después de 14 años y dos terremotos casi simultáneos, la realidad se desplomó como las viviendas. Los habitantes se dieron cuenta de que fueron construidas sin las mínimas condiciones de seguridad.
En un recorrido realizado por MILENIO en el desarrollo Hugo Chávez Frías, fue posible observar el nivel de destrucción de las viviendas.
Habitantes del lugar sostienen que, tras el colapso, quedaron al descubierto deficiencias estructurales que aseguran nunca imaginaron encontrar en viviendas que les habían presentado como seguras.
Las casas no contaban con cimentación, mucho menos con castillos o vigas para soportar el peso de la estructura. Las paredes eran de tablaroca, rellenas de madera comprimida y de fibra de vidrio; el piso era de plástico.
La base que soportaba la estructura era de aluminio con múltiples remaches. Así eran las viviendas antisísmicas de Chávez.
Venezolanos se desmarcan del chavismo
Entre quienes lo perdieron todo está Emmanuel Figueroa. Vivía en una de estas casas. Su esposa y su hija murieron tras el colapso de la vivienda donde habitaban.
Desde entonces, asegura que también perdió la confianza que había depositado en el chavismo.
“Nos aseguraron que estas viviendas iban a hacer unas viviendas fuertes, que eran antisísmicas y nosotros nos confiamos”, relató.
Después de los terremotos, Emmanuel asegura que comenzó a observar elementos de la construcción que antes no cuestionaba.
“Me he dado cuenta con todo lo que ha pasado que esto no tenía una buena estructura, una buena base. La mayoría de las personas de los pisos de arriba sí lograron sobrevivir gracias a Dios, pero todo el daño fue en la parte de abajo”, contó.
Ahora, sin su familia y decepcionado del chavismo, Emmanuel aseguró que ya no habla como simpatizante del movimiento político que gobernó y sigue gobernando Venezuela.
Habló desde la pérdida. Desde la frustración y el dolor por la muerte de su esposa y su hija.
“Lo que te puedo decir es que no crean en palabras ni en pajaritos, porque les va a pasar lo mismo que a nosotros. Nosotros creímos y pensamos que iba a ser bueno cuando era malo, malísimo”, afirmó.
Tras los sismos, para muchas familias la pérdida no terminó con el daño material.
Porque junto con las viviendas también quedaron enterradas expectativas, recuerdos y la confianza de quienes alguna vez pensaron que aquellas paredes serían el inicio de una nueva vida.
MD
